2025 ha sido un ejercicio intenso para la Organización Farmacéutica Colegial y para el conjunto de la profesión. En un contexto marcado por la complejidad política y procesos legislativos de relevancia, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha reforzado su papel institucional y ha avanzado en proyectos estratégicos para consolidar al conjunto de la profesión farmacéutica como un actor clave del sistema sanitario. Todo ello apoyado en una gobernanza responsable, una gestión transparente y un firme compromiso con la sostenibilidad.
En esta entrevista, Jesús Aguilar hace balance de los principales hitos de 2025 y apunta los retos que marcarán el futuro inmediato de la profesión farmacéutica.
Uno de los hitos indiscutibles de 2025 ha sido la actualización de los Estatutos y Reglamentos del Consejo General, un proceso largamente esperado y de enorme relevancia institucional. ¿Qué supone este nuevo marco para la organización y para la profesión farmacéutica?
El Consejo de Ministros aprobó el 24 de junio el Real Decreto 536/2025, que establece los nuevos Estatutos del Consejo General, lo que ha supuesto la culminación de un proceso histórico de modernización jurídica, promovido desde hace años. Este nuevo marco regulatorio de la organización supone, sin duda, una mejora sustancial en términos de gobernanza, eficiencia y transparencia. Entre los cambios introducidos destacan la limitación de mandatos del Comité Directivo, la administración digital o la mejora en la coordinación con los colegios, fortaleciendo los principios de buen gobierno.
La actualización de los estatutos no es solo una reforma normativa, sino un reflejo de una forma de entender la gobernanza. ¿Qué compromisos asume el Consejo General en materia de sostenibilidad, ética y transparencia?
Para el Consejo General, estos principios no son teóricos, sino que se traducen en compromisos concretos que orientan nuestra gestión y nuestra acción institucional.
Ese compromiso se refleja, entre otras cosas, en la elaboración periódica de esta memoria, que nos permite explicar de forma clara qué hacemos, cómo lo hacemos y con qué impacto. Pero va mucho más allá. Nuestra actuación está alineada de forma expresa con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que guían nuestra acción institucional y sirven de marco de referencia para nuestras políticas y proyectos.
No son elementos accesorios, sino una forma de entender la gestión, el impacto social de la profesión y nuestra contribución a un sistema sanitario más equitativo, accesible y sostenible en el tiempo.
¿Qué avances destacaría en el ámbito normativo durante el último año?
Durante este periodo se han producido avances relevantes. El más significativo ha sido la aprobación de la nueva ley por la que se crea la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP), que reconoce de forma expresa el papel sanitario de la farmacia y de los farmacéuticos.
Este reconocimiento facilita una mayor colaboración entre la farmacia, las administraciones públicas y la ciudadanía en materia de salud pública, y permite una participación más estructurada de los farmacéuticos en ámbitos como la prevención, la promoción de la salud y el apoyo al sistema sanitario desde la proximidad y la accesibilidad de la red de farmacias.
De forma paralela, ha continuado la tramitación del Anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios. A lo largo de 2025 hemos mantenido una interlocución continuada con el Ministerio de Sanidad para trasladar las prioridades de la profesión, centradas en la seguridad del paciente, la sostenibilidad del sistema y el valor sanitario del farmacéutico. Se trata de una norma clave que, si culmina su aprobación, debe aportar un marco estable para el modelo farmacéutico en los próximos años.
Otro asunto importante ha sido la puesta en marcha del Real Decreto 666/2023 de medicamentos veterinarios que ha generado una intensa actividad, en el que hemos trabajado para mejorar la disponibilidad de estos medicamentos en las farmacias, en colaboración con administraciones y la distribución farmacéutica.
¿Cuáles son los principales retos compartidos en el entorno europeo?
En 2025 hemos tenido un papel especialmente activo en dos ámbitos estratégicos: por un lado, el impulso de soluciones europeas frente a las faltas de suministro -con proyectos como MedSRI y el desarrollo de herramientas como NotificaMES- y, por otro, la transformación digital, participando en iniciativas como la implementación del Espacio Europeo de Datos Sanitarios a nivel nacional y el proyecto de credenciales profesionales digitales (DC4EU).
Existe además un debate de fondo en Europa sobre el papel que debe desempeñar la farmacia comunitaria en los sistemas sanitarios y su enorme potencial en áreas como la prevención de enfermedades y la promoción de la salud pública. España es un modelo de referencia -con el 7 % de la población y el 15 % de las farmacias europeas- y nuestro objetivo es que Europa reconozca plenamente el valor estratégico, sanitario y social de la farmacia e integre de forma estructural su aportación en los sistemas de atención primaria.
En el ámbito del desarrollo profesional y las competencias de los farmacéuticos ¿qué novedades ha habido en este año?
Hemos estado trabajando de la mano de la Conferencia de Decanos y de los estudiantes en una propuesta consensuada para adaptar la Orden CIN/2137/2008, de 3 de julio, a los nuevos requisitos europeos y a las exigencias formativas del Grado en Farmacia. Dicha propuesta fue compartida con el Ministerio de Universidades para que en 2026 pueda ser tramitada.
Además, hemos seguido reclamando el impulso de la especialidad de Salud Pública, clave para reforzar el papel de la profesión en prevención y vigilancia sanitaria. También nos hemos opuesto a la creación de una nueva especialidad de Genética de Laboratorio ya que supondría una superposición de competencias con los profesionales del Laboratorio Clínico, poniendo en riesgo la eficiencia del sistema y la claridad profesional.
Además, seguimos avanzando en ámbitos estratégicos como la radiofarmacia, trabajando con estos profesionales para reforzar su reconocimiento y desarrollo dentro del sistema sanitario, y hemos respaldado la movilización frente al borrador del Estatuto Marco en defensa de un marco profesional adecuado.
Y en el ámbito nacional, ¿qué proyectos de mejora del uso de los medicamentos y salud pública ha impulsado el Consejo en este ejercicio?
En el ámbito nacional, el Consejo ha impulsado proyectos orientados a mejorar el uso de los medicamentos y la salud pública, con especial impacto en el medio rural. Destacan las Escuelas Rurales de Salud Mental, en las que 226 farmacias de municipios de menos de 30.000 habitantes han formado a cerca de 8.000 personas, y el Programa de Farmacia Comunitaria Rural en La Rioja, que ha demostrado el valor de la farmacia en la cohesión social y el mantenimiento de población en zonas pequeñas.
Además, el Proyecto JunTOS ha alcanzado la participación de 300 pacientes, se han consolidado nuevos servicios en Mi Farmacia Asistencial (educación sanitaria y medición de parámetros clínicos), y se han celebrado 2 jornadas nacionales de FoCo en Red.
A ello se suman 9 campañas sanitarias centradas en ámbitos como la salud de la mujer, la obesidad, la salud renal o los trastornos tiroideos, reforzando el papel del farmacéutico comunitario en la prevención y el abordaje multidisciplinar de los más de 58.000 farmacéuticos que cada día están disponibles en todo el territorio nacional, sin cita previa y al servicio de la sociedad.
La farmacia también ha reforzado su dimensión social. ¿Qué actuaciones destacaría en 2025?
La farmacia ha vuelto a demostrar su fuerte compromiso con la sociedad. En la lucha contra la violencia de género, más de 14.000 farmacias son ya reconocidas como Puntos Violeta, convirtiéndose en un recurso comunitario único. Además, junto a los ministerios de Sanidad e Igualdad, hemos impulsado un nuevo “Protocolo de actuación de la farmacia comunitaria ante la violencia contra las mujeres”, reforzando la prevención, la detección temprana y la atención a las víctimas.
Paralelamente, avanzamos en el apoyo a las familias de personas desaparecidas mediante un protocolo elaborado junto al Centro Nacional de Personas Desaparecidas. A estos hitos se suman iniciativas ya consolidadas que refuerzan la dimensión social de la profesión, como la celebración de los Premios a la Innovación Social, la publicación del Barómetro Social o el Observatorio de Agresiones a Farmacéuticos.
Otro momento que volvió a poner en valor el papel social de la farmacia fue el apagón del 28 de abril de 2025. ¿Cómo respondió la profesión ante esta situación excepcional?
El apagón volvió a evidenciar el valor estratégico de la red de farmacias para el sistema sanitario y la sociedad. En una situación excepcional, la profesión respondió con responsabilidad y compromiso: la gran mayoría de las farmacias permanecieron abiertas y garantizaron la continuidad asistencial a la población. Esto fue posible gracias a la activación de los planes de contingencia que mantuvieron operativos los sistemas de receta electrónica. De este modo, se evitó la interrupción en el acceso a los tratamientos, algo especialmente crítico para los pacientes más vulnerables.
Además, el farmacéutico volvió a ejercer como el profesional sanitario más cercano y accesible, ofreciendo asesoramiento clave —por ejemplo, sobre la conservación de medicamentos termolábiles— y dando respuesta a situaciones sensibles.
La digitalización es otro de los grandes pilares de la estrategia del Consejo General, ¿qué avances destacaría?
Somos un referente europeo en digitalización. Hoy contamos con herramientas plenamente consolidadas como CisMED, FarmaHelp o la receta electrónica, tanto pública como privada y de mutualidades, que garantizan un uso más seguro, coordinado y eficiente de los medicamentos. En 2025, además, se ha conmemorado el 40 aniversario de BOT PLUS, la base de datos de medicamentos, y se ha trabajado para la incorporación en 2026 de la IA para consultar interacciones farmacológicas con mayor rapidez y precisión.
Este avance se enmarca en una estrategia más amplia de digitalización del Consejo General, orientada no solo a la incorporación de nuevas soluciones basadas en inteligencia artificial, sino también en garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del conjunto de proyectos que integran Nodofarma, la plataforma tecnológica que les da soporte. Se trata, además, de una hoja de ruta alineada con la estrategia europea, en la que participamos a través de iniciativas de gran relevancia como NotificaMES y el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, así como el ya consolidado SEVeM, que refuerzan el acceso, la interoperabilidad y la seguridad en el uso de los medicamentos.
También en el ámbito de la digitalización, pero más centrado en la formación este año se ha comenzado a desarrollar el Programa de Competencias Digitales. ¿Qué supone este nuevo programa?
Supone un paso decisivo para preparar a la profesión ante los retos presentes y futuros. Con el Programa de Competencias Digitales buscamos capacitar a los farmacéuticos en ámbitos clave como la inteligencia artificial, la digitalización y el uso avanzado de herramientas tecnológicas, siempre con el objetivo de mejorar la atención asistencial a la población.
Porque la transformación tecnológica no es solo una cuestión tecnológica, sino una oportunidad para reforzar la seguridad del paciente, la eficiencia del sistema y el valor asistencial del farmacéutico.
Las vocalías nacionales tienen un papel cada vez más activo, destáquenos alunas de las actividades.
Las vocalías nacionales han reforzado su papel con iniciativas en divulgación, formación y campañas sanitarias. Entre estas últimas destacan “Interacciones Alimento-Medicamento”, “Salud del oído en las distintas etapas de la vida: adultos y mayores”, “Pierde peso, gana fuerza” y “Cuidados del verano 2025”.
En divulgación, se ha ampliado el contenido del canal #TuFarmacéuticoInforma en YouTube, con nuevas series sobre dermofarmacia, obesidad, ORL, ITS, medicamentos huérfanos y biológicos/biosimilares.
En el ámbito formativo, se han desarrollado numerosos seminarios web sobre farmacogenética, hipoacusia, medicamentos y analíticas, celiaquía, veterinaria o buenas prácticas en distribución. Además, se han celebrado varias jornadas nacionales, entre ellas la 7ª de Distribución Farmacéutica, la 7ª de Laboratorio Clínico, la 7ª de Dermofarmacia (MásDermo) y la VI Jornada Nacional de Alimentación.
Otro hito relevante en el marco de los trabajos sobre la historia de la farmacia ha sido la incorporación este año de una reproducción de la Real Botica en el Belén Napolitano del Palacio Real de Madrid.
Efectivamente. En el marco del acuerdo que tenemos suscrito con Patrimonio Nacional, la pasada Navidad el Belén del Príncipe tuvo como protagonista a la Real Farmacia, mediante la recreación de una botica de estilo napolitano. Esta incorporó con gran detalle el mobiliario, el botamen, un espacio de laboratorio y figuras que representan a los farmacéuticos en su trabajo diario, reflejando la esencia de la profesión farmacéutica y combinando su dimensión asistencial con su tradición científica y su contribución al conocimiento y a la salud.
Además, este convenio contempla la restauración de la Real Botica del Palacio Real de Madrid, la más antigua de España, cuya reapertura al público está prevista para el último trimestre de 2026, tras más de una década cerrada.
Todas estas iniciativas requieren una intensa labor de colaboración, que el Consejo General lleva promoviendo desde hace años. ¿Qué papel han jugado las alianzas en 2025?
Las alianzas son fundamentales para multiplicar el impacto de nuestra acción, y en 2025 hemos continuado trabajando en tres espacios clave.
En la Mesa de la Profesión Farmacéutica hemos avanzado en la definición de competencias comunes del farmacéutico asistencial y en la difusión de la formación de posgrado, reforzando la cohesión y la actualización profesional. En Foro de Atención Farmacéutica en Farmacia Comunitaria (Foro AF-FC) hemos promovido estándares de calidad para los SPFA, definido algunos nuevos e impulsado la docencia para los tutores de prácticas tuteladas a los futuros egresados desde la farmacia comunitaria. Por su parte, en el Consejo Asesor Social hemos publicado un tercer estudio, “Abordaje de la soledad: un desafío compartido”, que analiza cómo la soledad impacta en la salud y el bienestar de distintos colectivos.
A estos espacios se suman veintiún convenios marco de colaboración con entidades como los ministerios de Defensa, Interior e Igualdad, el Instituto de Salud Carlos III, la AEMPS, la Federación Española de Diabetes, el Foro Español de Pacientes o Forética, entre otras. Todas ellas, alianzas, que refuerzan nuestro papel en la sociedad.
La actuación del Consejo General no tendría el mismo impacto sin una adecuada labor de comunicación y difusión. ¿Qué papel ha jugado dicha labor en 2025?
A lo largo de 2025, el Consejo General ha impulsado nuevos formatos y contenidos audiovisuales, y ha consolidado acciones de escucha social y de difusión de información institucional dirigida a la ciudadanía. Todo ello ha permitido acercar la labor del farmacéutico a la sociedad y reforzar su visibilidad como profesional sanitario de referencia.
Para finalizar, ¿cuáles son las principales prioridades y retos de la profesión farmacéutica de cara a 2026?
La profesión farmacéutica ha demostrado una gran capacidad de adaptación y una firme vocación de servicio a la ciudadanía. De cara a 2026, este compromiso será clave para afrontar un contexto marcado por cambios normativos, tecnológicos y demográficos. En este escenario, resulta prioritario avanzar hacia un marco legislativo que impulse el desarrollo de la profesión, especialmente con la futura Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, que debe reforzar su papel asistencial y mejorar la accesibilidad de los pacientes. Asimismo, será fundamental seguir avanzando en la concertación de servicios con las comunidades autónomas, consolidando el valor sanitario de la farmacia.
La digitalización será otro eje clave. El desarrollo de la futura Ley de Salud Digital planteará desafíos relevantes en ámbitos como la protección de datos y el uso ético de la tecnología, ante los que la profesión deberá seguir respondiendo con soluciones, formación y compromiso.
Por último, 2026 será también el año en el que celebraremos el 24 Congreso Nacional Farmacéutico, una nueva oportunidad para mostrar a la sociedad y a las autoridades sanitarias que la farmacia siempre estará donde se la necesite.