La Agrupación Farmacéutica Europea (PGEU) ha analizado la evolución de la farmacia comunitaria en 33 países europeos desde la pandemia de la Covid-19 con un estudio publicado en la revista científica “Springer Nature” que certifica la apuesta por el impulso de la Farmacia Asistencial en el último lustro. Las farmacias ofrecen cada vez más servicios clínicos, preventivos y de salud pública.

El 77% de estos servicios están disponibles en más países que en 2020. Entre ellos, destacan especialmente los avances en vacunación, conciliación de la medicación y dispensación inicial con asesoramiento. Además, casi la mitad cuenta ya con financiación pública.

La pandemia impulsó el desarrollo del rol asistencial del farmacéutico. Sin embargo, la implantación de los Servicios Profesionales Asistenciales sigue siendo desigual entre países europeos y, en ocasiones, también dentro del propio país, como acredita el informe sobre la implantación del Servicio de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) en España. Las diferencias regulatorias y estructurales dificultan la expansión de estos servicios.

Los resultados del informe destacan el papel creciente de los farmacéuticos comunitarios en la atención primaria. Su labor contribuye a la prevención y a la optimización del uso de medicamentos. También mejora la seguridad del paciente y la eficiencia del sistema sanitario. Los autores del informe reclaman modelos de remuneración sostenibles y marcos regulatorios favorables. Asimismo, subrayan la importancia de una mayor integración en los sistemas de salud.