El Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea han alcanzado un acuerdo provisional sobre el reglamento de la Ley de Medicamentos Críticos, una iniciativa destinada a reforzar la seguridad del suministro de fármacos esenciales en la UE y a mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de escasez.

La futura normativa busca garantizar una mayor disponibilidad de medicamentos críticos, como antibióticos, insulina o analgésicos, mediante la diversificación de las cadenas de suministro, el impulso a la fabricación de principios activos en Europa y el fomento de la compra conjunta entre Estados miembros.

El acuerdo introduce, además, nuevos criterios de resiliencia en la contratación pública, con el objetivo de reducir la dependencia de terceros países y favorecer la producción dentro de la Unión.

Asimismo, el texto establece un marco para el desarrollo de proyectos industriales estratégicos en territorio europeo, que contarán con procedimientos de autorización más ágiles y con obligaciones de priorizar el abastecimiento del mercado europeo.

El documento refuerza también los mecanismos de solidaridad entre Estados miembros, incluyendo el intercambio de información sobre existencias y la redistribución de medicamentos en caso de necesidad.

El ámbito de aplicación de la ley se ha ampliado para incluir a los medicamentos huérfanos, que podrán beneficiarse de las nuevas medidas en materia de contratación y fabricación estratégica.

Tras este acuerdo político, el reglamento deberá ser formalmente adoptado por ambas instituciones y sometido a revisión jurídica antes de su entrada en vigor.