
Estamos viviendo un inicio de la época estival con temperaturas más altas de lo habitual que se acercan y superan 40 grados en muchos puntos de España y que parece que, semana tras semana no da tregua. Un verano que podría ser el más cálido de la serie histórica, tras 2025, y que plantea ciertas cuestiones sobre cómo este nuevo escenario afecta a la salud ocular y cutánea. A ellas se suman las ya habituales sobre el efecto de la medicación en la conducción, el cuidado de los pies o la importancia de una correcta hidratación en estos días de temperaturas extremas.
Mantener una hidratación constante, usar gafas de sol homologadas con protección ultravioleta, exponerse al sol de forma responsable utilizando fotoprotector, prestar atención al cuidado diario de los pies y revisar si la medicación que tomamos afecta a la conducción son algunos de los consejos que el farmacéutico comunitario ofrece a la población con la llegada del verano. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos los ha recopilado en la campaña sanitaria “Cuidados del verano 2026” que consta de cinco infografías dirigidas a la población general.
Verano, medicamentos y conducción
A la precaución que debemos tener siempre que conducimos si estamos tomando determinados medicamentos, en verano se suman el aumento de las temperaturas, los cambios de horarios y las modificaciones en las rutinas habituales, que pueden afectar al descanso y, por consiguiente, alterar nuestro comportamiento al volante.
De hecho, tres de cada cuatro conductores habituales han tomado medicación que puede interferir con la conducción en los últimos tres años. Y, solo uno de cada cuatro extrema la precaución al volante ante la toma de medicamentos. Además, son muchos los conductores habituales que no perciben el riesgo asociado al uso de fármacos en lo que respecta a la medicación.
Ante este escenario, la Vocalía Nacional de Oficina de Farmacia recuerda en su infografía que hay 6.000 presentaciones de medicamentos que afectan a la conducción, es decir, uno de cada tres medicamentos incorpora en su envase un pictograma con un triángulo rojo y un coche negro en su interior que informa que ese fármaco puede alterar las capacidades al volante. A pesar de ello, según datos de un estudio reciente en el que ha colaborado el Consejo General, el 42% de los conductores no conoce su significado.
Los principales grupos de fármacos con impacto en la conducción son los antialérgicos, antigripales, ansiolíticos, hipnóticos y relajantes musculares, entre otros. Algunos de los efectos que causan son el aumento de la somnolencia o una excesiva relajación, una disminución de la atención y concentración, reducción de los reflejos y tiempos de reacción más largos, así como mareos o temblores.
Desde la farmacia comunitaria se recomienda prestar especial atención al inicio del tratamiento, al cambiar de dosis y en caso de polimedicación. No conducir en las horas de mayor somnolencia, de 14:00 a 16:00 y de 00:00 a 6:00. Evitar la automedicación y, ante la toma de productos a base de plantas medicinales, consultar previamente con un profesional sanitario.
El cambio climático y el sol afectan a la salud de ojos y piel
Las altas temperaturas, la contaminación y la radiación ultravioleta (UV) pueden debilitar las defensas naturales de los ojos. La Vocalía Nacional de Óptica Oftalmológica y Acústica Audiométrica detalla en la infografía elaborada al respecto que el calentamiento global no solo trae olas de calor, también un aire más caliente de lo habitual y un aumento de partículas en el ambiente.
Asimismo, vientos secos y fenómenos como la calima, que eliminan buena parte de la humedad del aire, son cada vez más frecuentes. Este escenario favorece el ojo seco y las alergias, el envejecimiento ocular prematuro y lesiones inmediatas como la fotoqueratitis.
Los niños, las personas mayores, las personas operadas de cataratas, la población con ojos claros, los pacientes polimedicados y los trabajadores al aire libre son los colectivos más vulnerables.
Desde la farmacia comunitaria, se recomienda utilizar gafas de sol con filtro UV400 certificado y marcado CE que bloquean casi la totalidad de la radiación UVA Y UVB. Además, los farmacéuticos-optometristas pueden revisar las lentes para asegurar que sus filtros, también en el caso de las graduadas, sigan intactos. Otra recomendación para mantener los ojos hidratados pasa por el uso de suero fisiológico y lágrimas artificiales. Y hay medicamentos que pueden aumentar la sensibilidad al sol, por lo que conviene consultar con el farmacéutico cualquier duda a este respecto.
Por su parte, la Vocalía Nacional de Dermofarmacia detalla en la campaña “Cuidados del verano 2026” cómo adaptar la fotoprotección para proteger la piel de forma eficaz y segura en cinco escenarios diferentes: playa y piscina, montaña, ciudad, deportes al aire libre o trabajo al aire libre. En este último caso, se recomienda priorizar el uso de ropa protectora, gorras y reaplicaciones periódicas de fotoprotector. Respeto a los fotoprotectores, se recomienda evitar el uso de los que hayan superado su periodo de vida útil tras su apertura y dejarlo dentro del coche.
El cuidado de los pies, una medida preventiva clave
El aumento de las temperaturas, la mayor sudoración, el uso de calzado abierto, la exposición al sol, y los baños en piscinas y playas, entre otras circunstancias, exigen prestar especial atención a los pies con el fin de prevenir su sequedad y la aparición de hongos, ampollas y rozaduras.
Desde la Vocalía Nacional de Ortopedia se hace hincapié en las siguientes recomendaciones prácticas muy sencillas de realizar: lavar diariamente los pies, prestar especial atención al secado, realizar una exfoliación suave una vez por semana, hidratarlos cada día, cortar las uñas, evitar andar descalzo sobre superficies irregulares y utilizar fotoprotector en el empeine, tanto en playas como en piscinas, cuando se utilice calzado abierto.
Ante cualquier molestia persistente, heridas que no cicatrizan, dolor intenso o sospecha de infección es recomendable consultar al farmacéutico, ya que son síntomas que requieren de derivación al médico.
Recomendaciones desde la farmacia para una correcta hidratación
El calor, la mayor exposición y el aumento de la actividad física durante los meses del periodo estival aumentan las posibilidades de pérdida de agua y sales minerales y, por tanto, del riesgo de deshidratación. La Vocalía Nacional de Alimentación advierte que algunos medicamentos que pueden afectar al balance de líquidos del cuerpo, a la función renal o a la capacidad del organismo para adaptarse al calor, como los diuréticos, antidepresivos o antihistamínicos.
No hay que esperar a tener sed para hidratarse. Aunque el agua debe ser la bebida principal, también hay buenas opciones como infusiones sin azúcar, leche o bebidas vegetales y caldos suaves. El café, té y zumo natural de frutas pueden tomarse con moderación y el consumo de bebidas isotónicas puede ser útil en la práctica de ejercicio, sudoración abundante o calor extremo. En el caso de refrescos azucarados, bebidas energéticas y alcohol, es mejor evitarlos.
Además, el color de la orina puede ser orientativo sobre el nivel de hidratación que tenemos. Un tono claro manifiesta que se está bien hidratado y un color oscuro que la deshidratación es moderada o grave.