
Videoconsejo sanitario sobre Medicamentos, mascotas y farmacia. Videoconsejo impartido por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, producido por Medicina TV y con la colaboración de BIDAFARMA.
En los perros, los procesos de absorción, distribución, metabolismo, excreción y eliminación de los medicamentos, así como su mecanismo de acción, cambian de manera sustancial respecto a los seres humanos y a otras especies.
Estas variaciones tienen consecuencias directas en la dosis, la forma de administración, el tipo de medicamento que pueden tomar nuestras mascotas y en su toxicidad.
Muchas de las intoxicaciones frecuentes en animales de compañía se producen por una automedicación inadecuada por parte de los propietarios, lo que hace fundamental conocer qué medicamentos pueden administrarse a las mascotas.
La primera recomendación es no utilizar medicamentos en tu perro sin el criterio del veterinario
Existen medicamentos veterinarios sin receta que, aun así, es recomendable utilizar bajo control sanitario, por lo que se debe consultar siempre al veterinario o farmacéutico.
En general, los medicamentos y complementos alimenticios de uso humano, aunque puedan adquirirse sin receta, no están autorizados para uso animal, y su ingesta accidental o sin supervisión puede resultar perjudicial.
Los efectos tóxicos de los medicamentos dependen de la dosis, que en animales de compañía se calcula en función del peso y teniendo en cuenta su absorción.
En cuanto al metabolismo, los perros carecen de una enzima hepática clave, la N-acetil transferasa, lo que dificulta la eliminación de ciertas sustancias y aumenta su toxicidad.
Entre los fármacos que contienen aminas aromáticas se encuentran antibióticos como:
Otras sustancias altamente perjudiciales por este mismo motivo son:
Otros fármacos potencialmente dañinos para los perros incluyen los antiinflamatorios no esteroideos, como el ácido acetilsalicílico, que a dosis altas o combinado con corticoides puede causar úlceras gástricas.
En el caso del paracetamol, su administración a dosis excesivas puede provocar insuficiencia hepática.
Las fenotiazinas, como la acepromazina, deben usarse con especial precaución en perros de caza, por el riesgo de hipersensibilidad acústica, que puede suponer un problema importante durante la actividad cinegética.
Recuerda, consulta siempre a tu farmacéutico de confianza. Te informaremos sobre la seguridad de los medicamentos veterinarios y resolveremos cualquier duda que tengas.
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