
Videoconsejo sanitario sobre fotoprotectores antienvejecimiento. Videoconsejo impartido por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, producido por Medicina TV y con la colaboración de Cantabria Labs.
¿Sabías que un buen fotoprotector es el mejor tratamiento antienvejecimiento?
El envejecimiento cutáneo es un proceso complejo, multifactorial y progresivo, derivado de la acumulación de diversos cambios funcionales y estéticos en la piel.
Entre los signos más reconocibles de este proceso se encuentran las arrugas, las manchas, la sequedad, la pérdida de luminosidad, la rugosidad y la flacidez cutánea.
El 25 % del envejecimiento es cronológico o intrínseco, determinado por factores genéticos, mientras que el 75 % del envejecimiento es extrínseco y atribuible al exposoma.
El exposoma es el conjunto de factores ambientales y de exposición a los que cada individuo está sometido desde su nacimiento hasta el final de la vida, destacando la radiación solar, la contaminación ambiental, el tabaco, la temperatura, la nutrición, el estrés y la falta de sueño
La utilización de un fotoprotector de calidad es fundamental, ya que contribuye a proteger la piel de los daños causados por los radicales libres generados por el exposoma.
Estos radicales libres pueden desencadenar procesos de excitación celular que resultan en quemaduras solares, envejecimiento prematuro e incluso aumentar el riesgo de cáncer cutáneo
Un buen fotoprotector con propiedades antienvejecimiento debe incluir filtros de amplio espectro frente a la radiación UVA y UVB, con FPS 50+ y protección adicional frente a la luz azul y la radiación infrarroja.
Además, debe incorporar ingredientes específicos para prevenir el envejecimiento cutáneo, tales como :
Vitamina C, Vitamina E, resveratrol y extracto de Polypodium leucotomos, que combaten el estrés oxidativo y neutralizan los radicales libres generados por el exposoma
Glicosilasas, endonucleasas o fotoliasas, que contribuyen a reparar los daños en el material genético de la piel.
Ácido hialurónico, serina, trehalosa o niacinamida, que ayudan a mantener la hidratación, firmeza y elasticidad cutánea.
En combinación con antioxidantes, reducen los efectos nocivos de la contaminación ambiental.
Es fundamental aplicar fotoprotectores tópicos de manera regular todos los días del año, tanto en invierno como en verano, y reforzar su aplicación de forma frecuente.
Durante periodos de exposición solar prolongada, especialmente en verano y en personas con afecciones cutáneas o alergias solares, la fotoprotección oral, compuesta por antioxidantes y enzimas reparadoras del ADN, constituye un complemento importante a la protección tópica y contribuye a reducir los efectos del envejecimiento cutáneo.
Ahora comprendes por qué el mejor producto antienvejecimiento es un fotoprotector de calidad: no solo ofrece protección completa frente a todos los tipos de radiación, sino que también neutraliza radicales libres y repara el daño en el ADN de la piel
Y recuerda, pregunta siempre a tu farmacéutico de confianza, experto en dermofarmacia. Te ayudaremos y resolveremos cualquier duda que tengas en el cuidado y la salud de tu piel.
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