Fotoprotección en hiperpigmentación y rosácea: cómo elegirla

Videoconsejo sanitario sobre la mejor fotoprotección ante hiperpigmentaciones y rosácea. Videoconsejo impartido por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, producido por Medicina TV y con la colaboración de Cantabria Labs.

Qué son la hiperpigmentación y la rosácea

La hiperpigmentación se refiere al oscurecimiento excesivo e irregular de un área de la piel, generalmente causado por un aumento en la producción de melanina.

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que cursa en brotes y afecta principalmente a la zona central del rostro. Se caracteriza por enrojecimiento facial debido a la vasodilatación, pudiendo hacerse persistente y desarrollar telangiectasias, pápulas y pústulas

Importancia de la fotoprotección en la hiperpigmentación

Para prevenir la aparición de hiperpigmentaciones y lograr un tono de piel uniforme, es fundamental utilizar un fotoprotector con propiedades antimanchas.

La fórmula debe incluir filtros de amplio espectro frente a la radiación UVA y UVB, FPS 50+ y protección adicional frente a la luz azul y la radiación infrarroja.

Ingredientes clave en fotoprotectores antimanchas

Un fotoprotector adecuado debe incorporar activos específicos para reducir o prevenir las manchas, como:

  • Antioxidantes, como Vitamina C, Vitamina E y extracto de Polypodium leucotomos, que neutralizan los radicales libres.
  • Despigmentantes, como niacinamida, ácido tranexámico o ácido elágico, que ayudan a reducir la pigmentación no deseada.
  • Antipolución, que combinado con antioxidantes minimiza los efectos negativos de la contaminación.
  • Unificadores de tono, pigmentos coloreados que no actúan como maquillaje pero ayudan a igualar el tono.
  • Reparadores del ADN, que contribuyen a reparar los daños en el material genético de la piel.

Fotoprotección específica en piel con rosácea

En la rosácea, la radiación solar es uno de los principales factores desencadenantes, ya que puede dañar los queratinocitos y activar procesos de inflamación y vasodilatación.

Un buen fotoprotector para rosácea debe combinar filtros inorgánicos o minerales de amplio espectro, que actúen como barrera física frente al sol.
Los más utilizados son el óxido de zinc y el dióxido de titanio, adecuados para pieles sensibles al no absorberse en la piel.

Textura y activos recomendados para rosácea

Es fundamental que el fotoprotector sea no comedogénico, ya que estas pieles suelen presentar hiperfunción de las glándulas sebáceas.

Se recomiendan fórmulas ligeras y de rápida absorción, con ingredientes calmantes, vasoconstrictores y antirojeces, para aliviar los síntomas y el eritema característico.

Además, es beneficioso incluir antioxidantes y pigmentos correctores que ayuden a reducir las rojeces y a obtener un tono de piel más uniforme.

Fotoprotección oral como complemento

Tanto en la hiperpigmentación como en la rosácea, la fotoprotección oral, compuesta por antioxidantes y enzimas reparadoras del ADN, complementa la fotoprotección tópica y contribuye a reducir manchas y rojeces.

Y recuerda, pregunta siempre a tu farmacéutico de confianza, experto en dermofarmacia. Te ayudaremos y resolveremos cualquier duda que tengas en el cuidado y la salud de tu piel.

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