¿Cuánto cuesta descubrir y desarrollar un fármaco? La variación es enorme: desde unos pocos centenares de millones de euros hasta casi los 5.000 millones. Pero un nuevo cálculo, elaborado por la Universidad de Tufts, en Boston sitúa el coste en 2.558 millones de dólares (2.040 millones de euros) y la revista Forbes los sitúa en 4.220 millones con otra forma de deducirlo: dividiendo lo que gasta cada compañía entre los medicamentos que consiguen aprobar anualmente.
Según las estimaciones de la Universidad de Tufts, la inversión se divide en dos grandes capítulos. Por un lado, 1.110 millones de euros en el desarrollo del fármaco, a lo que se debe sumar 926 millones en coste temporal o de oportunidad. Pero si, además, se añade los gastos finales por la supervisión hasta lograr el visto bueno de la autoridad sanitaria (otros 249 millones), el coste se dispara hasta los 2.285 millones. Se ha realizado la estimación gracias a la información facilitada por diez compañías farmacéuticas y sobre 106 medicamentos elegidos al azar entre 1995 y 2007.
Sin embargo, The Washington Post, recogía la opinión de alguna asociación de consumidores de EE UU sobre el estudio que opinaba que este era parte de una campaña de relaciones públicas de las compañías farmacéuticas para justificar los altos precios, es de largo una muy completa en publicidad y breve en detalles, señalaba un portavoz de la asociación.
En el año 2000, las compañías europeas invertían 17.849 millones de euros en I+D y las estadounidenses 17.020 millones, según datos de la patronal europea. En 2013, ese gasto se había disparado a 27.920 y 32.410 millones, respectivamente. Estas cifras hacen inasumible para las compañías de tamaño medio tener investigación propia. Incluso desde el Office of Health Economics se señala que hay razones para que se encarezca más la cada vez más complicada I+D, aunque también se señala que hay factores que pueden aliviar los gastos como, por ejemplo, la realización de ensayos clínicos en países emergentes y el uso de biomarcadores para seleccionar a los pacientes a los que van dirigidos los fármacos y que evitan fracasos previos.
Habitualmente, esta I+D se divide en varias fases, que diferentes entidades y expertos han medido tanto en tiempo como en recursos. Así, la labor de investigación básica y preclínica con animales consume 50 meses y un 23,8% de los costes. La fase clínica se divide habitualmente en tres etapas que hay que ir superando: en adultos sanos, en un pequeño grupo de control y finalmente en miles de enfermos en todo el mundo. Este periodo consume más de 60 meses y el 51,4% del coste. Finalmente, si hay éxito, la aprobación se lleva otros 18 meses y 24% de la inversión. En total, el desarrollo ocupa algo más de 12 años.