Resumen
La urticaria es una patología común, que afecta hasta al 20 por ciento de la población. Las lesiones por urticaria son intensamente pruriginosas, circunscritas, con palidez central, y se pueden manifestar como placas eritematosas. La urticaria se clasifica como aguda o crónica. La urticaria aguda se define como brotes periódicos de lesiones que se resuelven dentro de seis semanas. La etiología de la urticaria es variada aunque en la mayoría de los casos no se encuentra su causa principal. El diagnóstico de la urticaria se hace clínicamente y las pruebas complementarias se utilizan en los casos en los que la clínica no sea suficiente expresiva para aclarar el diagnóstico. El tratamiento de la urticaria se basa en la utilización de medicación antihistamínica para el control de los síntomas. Se pueden utilizar otros medicamentos como glucorticoides y otros agentes farmacológicos si no se controlan los síntomas. Urticaria vasculitis es una entidad clínico-patológica que consiste en la presencia de urticaria y la evidencia de vasculitis leucocitoclástica en la biopsia de la piel. Las lesiones de urticaria vasculitis se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo. En los casos de urticaria vasculitis, normalmente no se llega a un diagnóstico etiológico, aunque puede ocurrir que esté asociada a otras enfermedades como enfermedades autoinmunes, reacciones a medicamentos, infecciones o tumores malignos. El diagnóstico de urticaria vasculitis requiere la presencia de urticaria con vasculitis leucocitoclástica (LCV) en la biopsia de la piel. El angioedema afecta típicamente a los tejidos de la piel y la mucosa de la cara, los labios, la boca y la garganta, laringe, extremidades y genitales, a menudo en un patrón asimétrico. El angioedema puede ser potencialmente mortal si causa la obstrucción de las vías respiratorias o cuando representa un componente de la anafilaxia. El tratamiento de angioedema depende de lo agudo del cuadro, la gravedad y el mecanismo responsable. Puede variar desde antihistamínicos y glucocorticoides hasta el uso de adrenalina.
INTRODUCCIÓN
La urticaria y el angioedema son patologías muy frecuentes, especialmente en los servicios de urgencias, dado que la clínica suele ser de instauración aguda, se asocia a prurito y resulta muy llamativa para el paciente. El angioedema puede llegar a comprometer la vida del paciente, por lo que es necesario su correcto diagnóstico y tratamiento. Presenta diversos orígenes (cutáneo, neurogéno, psiquiátrico, farmacológico…) y puede ser la primera manifestación de enfermedades sistémicas. La urticaria afecta hasta un 20 por ciento de la población en algún momento de la vida.
CLASIFICACIÓN
La urticaria (con o sin angioedema) es clasifica normalmente por su cronicidad:
- Urticaria aguda: La urticaria se considera aguda cuando ha estado presente durante menos de seis semanas. Es la forma más habitual de urticaria. Las causas más frecuentes son las infecciones del tracto respiratorio, sobre todo en niños.
- Urticaria crónica: La urticaria se considera crónica cuando es recurrente, con signos y síntomas que aparecen la mayoría de los días de la semana, durante seis semanas o más. El período de seis semanas es arbitrario y simplemente representa un marco de tiempo en el que los nuevos casos de urticaria por lo general se resuelven. Puede asociarse a distintas etiologías que debemos considerar: fármacos, parásitos, virus, infecciones bacterianas y enfermedades autoinmunes. Las lesiones de urticaria aguda y crónica son idénticas en apariencia, por lo que cuando el problema se desarrolla en un primer episodio, no es posible diferenciar los dos trastornos.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
La lesión elemental típica es el habón o roncha, una lesión eritematosa, sobreelevada, que puede presentar aclaramiento central, con un halo eritematoso, de superficie lisa, no descamativa. Las lesiones son de morfología variable: redondas, ovaladas, o serpiginosas en forma; y varían en tamaño desde menos de un centímetro, a varios centímetros de diámetro y tendencia a confluir. Estas lesiones son intensamente pruriginosas y pueden llegar a interrumpir el trabajo, la escuela o el sueño. Los síntomas a menudo aparecen con mayor intensidad durante la noche.
Las lesiones urticariales normalmente no son dolorosas, por lo que si los pacientes se quejan de dolor o aparecen otras lesiones cutáneas (equimosis), se debe pensar en otro tipo de urticarias, en concreto la vasculitis urticarial. Lo característico de los habones es la evanescencia; es decir, se resuelven en menos de 24 horas sin dejar ninguna lesión residual. En ocasiones los pacientes no saben precisar si la lesión es evanescente o no, por lo que en caso de duda resulta útil marcar una de las lesiones y volverla a revisar en 24-48 horas. Los habones urticariales pueden afectar a cualquier área del cuerpo, aunque en las zonas en las que la ropa comprime la piel, o en aquellas regiones cutáneas sometidas a fricción (axilas) se pueden ver afectadas más intensamente.
FISIOPATOLOGÍA
En cuanto a su fisiopatología, se produce por un edema en relación con la liberación de mediadores de la inflamación de mastocitos y basófilos (entre los que destaca la histamina) lo que desencadena un cuadro pruriginoso.
ETIOLOGÍA
Las potenciales causas de urticaria son numerosas, aunque en muchos pacientes no se llega a evidenciar ninguna etiología específica que pueda ser identificada. En el caso de los cuadros agudos es más probable el hallazgo de una etiología identificable, no así en la urticaria crónica.
Las causas más comunes de la urticaria de nuevo inicio incluyen infecciones, reacciones alérgicas a medicamentos, alimentos, o picaduras de insectos y mordeduras, reacciones a medicamentos que causan la activación de los mastocitos por mecanismos no alérgicos (por ejemplo, narcóticos), y la ingestión de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE).
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Infecciones |
Virus Bacterias Hongos |
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IgE mediados |
Medicamentos Insectos: abejas, avispas, avispones, hormigas de fuego Alimentos Productos sanguíneos (transfusiones) Látex (por contacto o inhalado) Alérgenos por contacto: Saliva, alimentos crudos Aditivos alimentarios |
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Activación directa de los mastocitos |
Opiáceos, narcóticos Relajantes musculares Radiocontrastes Vancomicina |
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Estimulación física |
Dermografismo Presión Frio Urticaria colinérgica Vibraciones Exposición solar Sudoración |
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Miscelanea |
Antiinflamatorios no esteroideos Enfermedad del suero Hormonas |
TRATAMIENTO
Los pacientes deben ser informados sobre los precipitantes más habituales, así como sobre el tratamiento y pronóstico. El tratamiento inicial de la nueva aparición de urticaria (con o sin angioedema) debería centrarse en el alivio a corto plazo del prurito y el angioedema, si está presente. En general, el uso de lociones antipruriginosas y la evitación de los factores agravantes, incluidos los AINES, pueden ser suficientes en determinados pacientes, pero lo habitual es que se precisen intervenciones adicionales, entre ellas, fármacos sistémicos.
El tratamiento de primera elección se realiza con antihistamínicos orales que constituyen la base del tratamiento de la urticaria ordinaria y de la urticaria física, por su capacidad para disminuir el prurito así como el número y duración de los habones. Los antihistamínicos se pueden clasificar en antihistamínicos de 1º generación (sedantes), 2º generación (mínimamente sedantes), 3º generación (no sedantes) y antagonistas H2. Inicialmente se recomienda utilizar un antihistamínico mínimamente sedante o uno no sedante. Cuando estos no son eficaces se pueden cambiar por otro de la misma clase.
Los glucocorticoides orales son utilizados en cortos periodos de tiempo en pauta descendente si los síntomas son muy aparatosos y la clínica del paciente es más severa de lo habitual. Existen otro tipo de tratamientos como terapias inmunosupresoras, inmunoglobulinas o plasmaféresis que quedan reservadas a pacientes graves que padecen urticarias incapacitantes. También se han probado diversos tratamientos con sulfasalazina, metrotexato, colchicina, dapsona y ciclofosfamida con distintos resultados.
URTICARIAS FÍSICAS
Las urticarias físicas son trastornos en los que la urticaria se desencadena ante estímulos ambientales, como el calor, el frío, la presión aplicada sobre la piel, el ejercicio, el agua, la vibración y la luz del sol. Estas condiciones son el resultado del aumento de la sensibilidad de las células mastocíticas ante determinadas condiciones ambientales; de cualquier manera la patogénesis exacta es desconocida.
La mayor parte de las urticarias físicas se presentan en los minutos siguientes a la provocación y se resuelven en pocas horas, con la excepción de la urticaria retardada por presión. Característicamente, los habones se localizan en el área estimulada.
Las urticarias físicas, consideradas en su conjunto, están presentes en un subgrupo de pacientes afectos de urticaria crónica,(ésta interesa aproximadamente al 1 % de los adultos). Este tipo de urticarias físicas están presentes en el 20 al 30 % de los adultos con urticaria crónica.
De forma genérica, el tratamiento de las urticarias físicas debe ser abordado de una manera escalonada. La evitación de los estímulos físicos que inducen síntomas siempre se debe considerar inicialmente, aunque la evitación completa puede no ser posible . Ciertos tipos de urticaria física (por ejemplo el dermografismo) responden a los antihistamínicos, mientras que otras formas son típicamente resistentes. Cuando los síntomas de urticaria física no pueden ser controlados con combinaciones de antihistamínicos, los glucocorticoides orales pueden usarse para el tratamiento a corto plazo y suelen ser muy eficaces para el control de los síntomas.
Dermografismo
El dermografismo es la más común de las urticarias físicas y es a menudo un hallazgo incidental en la evaluación de otras condiciones de la piel, con mayor frecuencia dermatitis atópica, la urticaria idiopática crónica, y las otras urticarias físicas. Dermografismo literalmente significa “escribir en la piel.” Los pacientes con esta afección desarrollan la rápida aparición de una roncha y eritema reacción después de caricias firmes, rascarse, o la aplicación de presión a la piel. Este tipo de urticaria afecta aproximadamente al 15% de la población y puede considerarse una respuesta fisiológica exagerada.
Aproximación clínica: La característica clínica del dermografismo es la aparición de un habón o roncha tras acariciar, rascarse o frotarse la piel. La roncha aparece típicamente a los 6- 7 minutos de aplicado el estímulo y comienza a desvanecerse entre 15 y 30 minutos más tarde. Los habones suelen ser lineales en la zona de rascado.
Aproximación diagnóstica: los pacientes se quejan de una larga historia de dermografismo que se demuestra cuando una roncha es provocada por acariciar la piel con un paño limpio, o con un objeto firme.
Aproximación terapéutica: El dermografismo no pruriginoso no requiere ningún tratamiento, y si los pacientes se quejan de prurito, el tratamiento consiste en evitar los desencadenantes . Si la piel está seca, emolientes (como vaselina hidratada se aplica a diario inmediatamente después del baño), pueden ser útiles. En estos casos, el uso de antihistamínicos H1 y H2 para el control de los síntomas, puede ser eficaz.
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Clasificación de las urticarias |
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Urticarias por estímulos mecánicos |
Dermografismo Urticaria retardada por presión Angioedema vibratorio
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Urticaria por cambio de temperatura |
Urticaria colinérgica Urticaria adrenérgica Urticaria inducida por frio Urticaria inducida por ejercicio |
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Urticaria solar |
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Urticaria acuagénica |
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Urticaria retardada por presión
La urticaria retardada por presión se caracteriza por la aparición de lesiones eritemato-descamativas, pruriginosas y/o dolorosas en áreas de piel sometidas de forma prolongada a presión, aunque el tiempo hasta la aparición de los síntomas puede ser tan poco como 30 minutos o tanto como 12 horas. Además estos pacientes se suelen presentar síntomas sistémicos, como malestar general y artralgias.
Aproximación diagnóstica: Con frecuencia la historia clínica del paciente es suficiente para hacer el diagnóstico. Se pueden utilizar instrumentos de presión para estimular la aparición de ronchas.
Urticaria colinérgica
Este tipo de urticaria se engloba dentro de las urticarias por calor. Se desencadena por cualquier factor capaz de estimular la sudación como el ejercicio físico o el baño caliente. Aproximadamente el 30% de urticarias físicas se deben a este tipo estimulación ambiental.
Aproximación clínica: El aspecto clásico inicial de la urticaria colinérgica es la de numerosos habones puntiformes rodeados de un área eritematosa. Muchos pacientes refieren parestesia, picazón o ardor antes de la aparición de las lesiones urticariales. Como la respuesta progresa, las erupciones pueden unirse para formar grandes áreas de eritema. Suele predominar en la mitad superior del cuerpo. Con relativa frecuencia se asocian angioedema y otros síntomas generales.
Aproximación diagnóstica: De manera similar a la urticaria retardada por presión, con la historia clínica del paciente suele ser suficiente para hacer un diagnóstico certero. No obstante existen pruebas complementarias como inyección intradérmica de metacolina o la provocación del cuadro mediante la realización de ejercicio físico, que pueden desencadenar la respuesta.
Aproximación terapéutica: La identificación y evitación de desencadenantes conocidos son los primeros pasos en el control de la urticaria colinérgica. Acciones como bañarse en agua caliente y la realización de ejercicio vigoroso durante las épocas calurosas son pautas a evitar en estos pacientes. Además estos pacientes pueden recibir tratamiento con antihistamínicos para combatir el prurito.
Urticaria por ejercicio
Este tipo de urticaria se desencadena por el ejercicio físico, independientemente de la temperatura corporal. Si los pacientes siguen realizando ejercicio físico, esta situación puede llevar a un angioedema con clínica sistémica. Clínicamente en estos pacientes se manifiestan las mismas lesiones que en la urticaria colinérgica, aunque suelen ser de mayor tamaño .
Urticaria acuagénica
La urticaria acuagénica se desarrolla como resultado del contacto directo de la piel con agua. Se produce una erupción habonosa con predominio en las partes superiores del cuerpo tras el contacto con agua a cualquier temperatura, resolviéndose, generalmente, en menos de una hora.
Aproximación diagnóstica: La prueba estándar para la urticaria acuagénica es la aplicación de una compresa de agua 35ºC a la parte superior del cuerpo durante 30 minutos. Aunque el agua a cualquier temperatura puede provocar urticaria acuagénico, utilizando agua a temperatura ambiente se evita la confusión con la urticaria de calor.
Aproximación terapéutica: como norma general a este tipo de pacientes se les recomienda utilizar antihistamínicos antes de tener contacto con el agua.
Urticaria solar
Este tipo de urticaria se debe a la exposición solar y generalmente se expresa como la aparición de habones y prurito en la zona expuesta a la radiación solar UV o longitudes de onda de luz visible específicas del paciente. Las lesiones suelen aparecer en cuestión de minutos y en cuanto el paciente se retira de la exposición, la sintomatología desaparece rápidamente.
Aproximación diagnóstica: En este caso, suele ser suficiente con una historia clínica compatible prolongada en el tiempo. Si hay incertidumbre clínica, el diagnóstico puede ser establecido usando phototesting,
Aproximación terapéutica: Los antihistamínicos son los medicamentos más utilizados para combatir los síntomas de esta urticaria. Del mismo modo, la evitación a la exposición solar previene la aparición de los síntomas.
Angioedema vibratorio
El angioedema vibratorio es una entidad rara (adquirida o familiar), en la que un estimulo vibratorio sostenido desencadena prurito en la zona de vibración y puede llegar a producir angioedema. Los estímulos van desde deportes vigorosos hasta el uso de máquinas vibratorias etc.
Urticaria adrenérgica
La urticaria adrenérgica se distingue de la urticaria colinérgica por la presencia de áreas de piel blancas por vasoconstricción local alrededor de los habones, tras un estímulo estresante brusco.
URTICARIA VASCULITIS
La urticaria vasculitis (UV) constituye una entidad en la que las lesiones clínicas persisten más de 24 horas y la histología muestra cambios de vasculitis leucocitoclástica de pequeños vasos. Aunque UV es comúnmente idiopática, puede presentarse en asociación con enfermedades autoinmunes, reacciones a medicamentos, infecciones o tumores malignos.
Algunos pacientes tienen bajos niveles de complemento, una característica que está asociada con la aparición de enfermedad más grave y con la participación sistémica. Sin embargo, los pacientes con complemento normal tienden a presentar una clínica más leve sin afectación de otros órganos. Se pueden distinguir dos tipos de urticaria vasculitis
- Síndrome de urticaria vasculitis hipocomplementénica (HUVS): Se define como un trastorno autoinmune específico con clínica de urticaria durante seis o más meses con hipocomplementemia, en presencia de varios hallazgos sistémicos como artritis o artralgias, glomerulonefritis leve, uveítis o epiescleritis o dolor abdominal recurrente.
- Vasculitis urticarial hipocomplementénica: Este término engloba a aquellos pacientes con UV y hipocomplementemia que no cumplen con los criterios de diagnóstico para HUVS.
Histológicamente en la vasculitis leucocitoclástica, propia de la urticaria vasculitis, se observan lesiones e inflamación de las células endoteliales, por lo general de las vénulas postcapilares, extravasación de células rojas de la sangre, fragmentación de los leucocitos con los desechos nucleares, deposición de fibrina en y alrededor de los vasos e infiltrado perivascular compuesto principalmente de neutrófilos.
Aproximación clínica: Los pacientes presentan lesiones(sobre todo en áreas de presión) urticariales no dolorosas. Hasta un tercio de los pacientes pueden manifestar ardor y alteración de la sensibilidad. Cuando se examinan las lesiones, los habones pueden presentar una mácula de color rojo o marrón oscuro central, sugiriendo la existencia de púrpura subyacente y vasculitis.
Pueden asociarse a síntomas cutáneos como livedo reticularis, eritema multiforme, erupciones ampollosas y Fenómeno de Raynaud .
Las manifestaciones extracutáneas que se suelen ver con frecuencia en estos pacientes son:
- Artralgias y artritis: El dolor articular es generalmente migratorio y transitoria, que afecta con frecuencia las manos, los codos, los pies, los tobillos y las rodillas. Se puede asociar a enfermedades sistémicas como lupus eritematoso sistémico, síndrome de Sjögren o crioglobulinemia.
- Afectación renal: Se observa con relativa frecuencia aparición de proteinuria y hematuria, expresión de glomerulonefritis o nefritis tubulo interstiticial.
- Afectación pulmonar: puede incluir tos, disnea, hemoptisis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, pleuritis, derrame pleural.
- Afectación gastrointestinal: dolor retroesternal, dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea. También se ha observado visceromegalias abdominales.
- Otros manifestaciones: oftalmológicas (epiescleritis, conjuntivitis), cardiacas (pericarditis) o neurológicas (meningitis).
Aproximación diagnóstica: El diagnóstico de vasculitis urticarial (UV) se debe considerar ante la presencia de urticaria persistente o recurrente con las características clínicas descritas, hallazgos serológicos, o evidencia de enfermedad sistémica. Además se deben biopsiar las lesiones donde se observa la presencia de vasculitis leucocitoclástica. La existencia o no de hipocomplementemia y / o condiciones asociadas pueden ayudar a determinar si existe o no el síndrome de vasculitis urticarial, aunque la determinación del complemento no es determinante para el diagnóstico.
Aproximación terapéutica: El tratamiento de la urticaria vasculitis es a menudo difícil y no está estandarizado, considerando diversas opciones terapéuticas en función de la gravedad de la enfermedad y de la afectación sistémica.
Los glucocorticoides son considerados el pilar de la terapia para la UV, y otros agentes adicionales descritos a continuación se añaden cuando es necesario. Los esteroides sistémicos son utilizados para obtener el control de la enfermedad en pacientes con enfermedad significativa o afectación sistémica. La mayoría de los pacientes con hipocomplementemia requieren esta terapia para lograr un buen manejo de la enfermedad. Si el cuadro progresa o la terapia con glucocorticoides es insuficiente se puede añadir a éstos dapsona, para el mejor control de la enfermedad. Otra alternativa a la dapsona en aquellos pacientes en que esté contraindicado, es la colchicina.
EL tratamiento sintomático se basa en la utilización de agentes antihistamínicos para manejar el prurito. Estos fármacos no afectan al curso de la enfermedad. El paciente debe ser informado acerca de los efectos secundarios (somnolencia, dolor de cabeza, boca seca, estreñimiento, mareos y confusión). Para el control de las artralgias y artritis está indicado el uso de antiinflamatorios no esteroideos.
Si la enfermedad es grave/severa o afecta a varios sistemas a la vez, se pueden añadir a los glucocorticoides micofenolato, metotrexato, azatioprina, ciclosporina o agentes biológicos como Rituximab.
ANGIOEDEMA
El angioedema se define como una extravasación de líquidos al espacio intersticial que genera un hinzachón de la piel y generalmente es auto limitada. El angioedema puede presentarse sin habones y constituir una entidad clínica bien diferenciada, que en la mayoría de los casos es idiopática. EL angioedema resulta de una pérdida de la integridad vascular que permite que el fluido se desplace hacia los tejidos. La exposición de los vasos a los mediadores inflamatorios provoca la dilatación y el aumento de la permeabilidad de los capilares y vénulas.
Etiología:
- Reacciones alérgicas: el angioedema agudo, con o sin otros síntomas de las reacciones alérgicas, pueden ser provocados por los alimentos, medicamentos, látex, el ejercicio, las picaduras de diversos insectos, y una lista cada vez mayor de otros alérgenos comunes.
- Utilización de medicamentos: Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina y el ibuprofeno, pueden ser causa de urticaria y angioedema agudo.
- Pacientes con urticaria crónica pueden presentar a lo largo de su vida episodios de angioedema.
- La utilización de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECAS) y los agentes bloqueadores de los receptores de la angiotensina II también pueden producir angioedema, aunque lo hacen por un mecanismo distinto que los antiinflamatorios no esteroideos.
- Estrógenos: La exposición a los estrógenos, ya sea a través de la anticoncepción, la terapia de reemplazo hormonal, o el embarazo, pueden desencadenar ataques de angioedema en pacientes con trastornos de angioedema hereditario
- Otras causas: Infecciones, otros medicamentos como bloqueantes de los canales de calcio, agentes fibrinolíticos, medicamentos de herbolario hechos a base de plantas, etc.
El angioedema se puede distinguir clínicamente de otras formas de edema si presenta alguna de las siguientes características : inicio en minutos- horas, distribución asimétrica, tendencia a no involucrar a zonas gravitacionalmente dependientes, participación de la cara, labios, laringe e intestinos. Debemos tener en cuenta la posible asociación de algunas formas de angioedema con otros signos y síntomas de reacciones alérgicas o anafilaxis.
Localización del angioedema:
- Laringe: Se puede producir en el trascurso del angioedema edema laríngeo que puede desarrollarse rápidamente (en cuestión de minutos) o más lentamente durante varias horas. Clínicamente se manifiesta con voz ronca, opresión en la garganta, dificultad para tragar o apnea severa.
- Piel y membranas: El angioedema puede afectar al tejido celular subcutáneo y tejidos submucosos. En estos casos el prurito está ausente, a menos que el angioedema se asocia con lesiones de urticaria, que son intensamente pruriginosas. La piel es normal, o ligeramente eritematosa. El angioedema se resuelve sin dejar marcas residuales en la piel, a menos que haya sido un trauma inducido por el roce o rascado.
- Pared intestinal: El angioedema afecta a la pared intestinal apareciendo dolor abdominal tipo cólico , a veces acompañado de náuseas, vómitos y / o diarrea.
Aproximación diagnóstica: En primer lugar si el angioedema compromete la vida del paciente se deben controlar las constantes vitales, fundamentalmente vía aérea y después buscar el origen de la patología. El diagnóstico es fundamentalmente clínico por lo que se debe realizar una historia clínica completa indagando sobre la existencia de posibles factores de riesgo, además de realizar pruebas complementarias que podrán ayudar al diagnóstico, aunque la mayoría de los casos, no se llega a descubrir la etiología.
- Historia clínica: En la entrevista clínica se deben buscar las posibles causas, así como la determinación de si el paciente ha tenido episodios previos de angioedema. El paciente debe ser interrogado sobre las exposiciones inusuales (por ejemplo, picaduras de insectos), actividades (por ejemplo, ejercicio), alimentos u otras ingestiones en las 24 horas previas al inicio de los síntomas. Ingesta en las horas previas de algún medicamento como por ejemplo antiinflamatorios no esteroideos (AINE), inhibidores de la ECA (IECA), antagonistas de los receptores de la angiotensina (ARA II), bloqueadores de los canales de calcio, estrógenos o agentes fibrinolíticos.
- Examen físico: Se pueden observar en estos pacientes signos y síntomas como urticaria, enrojecimiento, prurito generalizado, broncoespasmo, opresión en la garganta, y / o hipotensión.
- Pruebas de laboratorio: en función de la sospecha etiológica del angioedema, se pueden pedir las siguientes pruebas: hemograma completo , panel de química básica con pruebas de función hepática, PCR, VSG, y los niveles de C4 y C3.
Aproximación terapéutica: El tratamiento del angioedema depende de lo agudo del cuadro, la gravedad, y el mecanismo propuesto.
El paciente con angioedema que afecta a la vía aérea , lengua, úvula, el paladar blando, o laringe ; se debe actuar de forma rápida y eficaz sobre esta vía para poder garantizar un paso adecuado de aire a los pulmones. El angioedema de los labios o la boca a veces se extiende e involucra orofaringe. Se debe monitorizar en todo momento la permeabilidad de la vía aérea.
Cuando no se ve afectada la vía aérea, se pueden utilizar corticoides y antihistamínicos para controlar el brote de angioedema. Sin embargo si han existido episodios de angioedema con anafilaxia, los pacientes deben tener a mano inyecciones de adrenalina para recibir tratamiento inmediatamente, ya que en estos pacientes la severidad del cuadro puede poner en peligro sus vidas.
REFERENCIAS

