El director ejecutivo de la Asociación Sueca de Farmacias, Johan Wallér, ha destacado junto a representantes del Gobierno y de la industria farmacéutica, que las farmacias comunitarias son los únicos espacios donde la población puede acceder a su medicación y no a través de otros canales.
La organización también ha puesto el foco con una campaña sanitaria en la falsificación de medicamentos y el riguroso trabajo que realizan los farmacéuticos suecos para que estos no se extiendan dentro del país ni se lleguen a comercializar en el resto de Europa.
“Las autoridades deben disponer de más herramientas para luchar contra las webs que ofrecen estos medicamentos fraudulentos”, explica en una tribuna Johan Wallér.