
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos, de la mano de Farmamundi y Fundación El Alto, ha elaborado la “Guía de Buenas Prácticas en Cooperación Farmacéutica”, con el fin de ayudar a la profesión farmacéutica a dar los primeros pasos en el camino de las labores humanitarias y consolidar esta práctica en la profesión, reforzando la figura del farmacéutico en la atención a los colectivos en situación de vulnerabilidad y en contextos de crisis o emergencias.
Este documento, que cuenta con la colaboración de Laboratorios Cinfa, cobra especial relevancia en el marco del Día Mundial de las ONGs, que se celebra este viernes 27 de febrero, pues permite comprender qué significa la cooperación farmacéutica, cuáles son sus fundamentos y cómo se gestionan los proyectos de cooperación.
Además, detalla cuál es el papel del farmacéutico en este ámbito y cuál es la formación y las habilidades necesarias para asumir sus funciones con responsabilidad y siempre bajo el prisma de los derechos humanos.
Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y responsable de su estrategia social, afirma que “esta guía ayuda a entender que la cooperación farmacéutica va más allá de garantizar el acceso a los medicamentos; es comprometerse con los colectivos vulnerables para que puedan recibir una atención sanitaria de calidad en situaciones difíciles, como las crisis humanitarias o las emergencias”.
“Ayudar a los demás forma parte del ADN de los farmacéuticos y con este documento conseguiremos impulsar ese compromiso y canalizarlo hacia proyectos de salud global, logrando, con nuestra participación, un acceso a los medicamentos más equitativo y seguro”, añade la tesorera.
Para Sara Valverde, presidenta de Farmamundi, “esta guía es mucho más que una herramienta técnica: es una invitación a la profesión farmacéutica a dar un paso al frente. Nos recuerda que nuestro conocimiento, nuestra ética y nuestro compromiso pueden marcar la diferencia en la vida de muchas personas que ven vulnerado su derecho a la salud. La farmacia es un pilar esencial de los sistemas sanitarios y, también, de la cooperación internacional. Desde Farmamundi animamos a todos los profesionales farmacéuticos a formarse, implicarse y sumarse a esta tarea colectiva. Porque construir una salud más equitativa es una responsabilidad compartida y la comunidad farmacéutica tiene mucho que aportar”.
David Roca, presidente de la Fundación El Alto, afirma que para ellos es un honor dar a conocer aspectos tan importantes del trabajo de cooperación en el ámbito farmacéutico como los que se describen en la guía. “Son procesos que suponen nuestro día a día como entidad en los casi veinte años que llevamos trabajando por mejorar las condiciones sanitarias en contextos especialmente vulnerables. Es un avance muy importante para el sector que el Consejo los haya plasmado en esta guía”, resalta.
Decálogo de la cooperación farmacéutica
Uno de los aspectos fundamentales de la guía es que promueve la cooperación farmacéutica desde el reconocimiento de los saberes y las capacidades locales, evitando el eurocentrismo y fomentando la participación activa de las entidades locales.
En este sentido, el Consejo General ha elaborado un decálogo que recoge los principios fundamentales para garantizar que las acciones en este ámbito sean adecuadas, éticas, sostenibles y respetuosas con los contextos donde se desarrollan.
Estos diez puntos clave son:
1.- Acceso a la salud en condiciones de equidad como motor y propósito.
2.- Gestión de medicamentos con estándares de calidad y responsabilidad.
3.- Enfoques transversales y principios éticos en todas las fases.
4.- Adaptación y respeto cultural y contextual.
5.- Pertinencia y demanda social de las intervenciones.
6.- Fortalecimiento de capacidades y liderazgo comunitario.
7.- Coordinación y trabajo en red con actores especializados.
8.- Mirada puesta en la sostenibilidad de las intervenciones.
9.- Seguridad, preparación y autocuidado del personal cooperante.
10.- Evaluación y mejora continua.
Formación, habilidades y participación del farmacéutico en cooperación
La guía del Consejo General detalla el perfil idóneo del cooperante farmacéutico. Además del Grado en Farmacia, es conveniente que cuente con estudios complementarios (másteres o posgrado) en cooperación internacional, salud internacional, medicina tropical, logística farmacéutica, gestión de suministros o normativa internacional, así como tener competencias personales y relacionales que le permitan adaptarse.
Respecto a las funciones que puede asumir, la guía las agrupa en seis ámbitos: gestión y acceso a medicamentos, atención farmacéutica, promoción de la salud, apoyo en emergencias y desastres e investigación y evaluación.
Asimismo, para que la experiencia de cooperación sea única y aporte una mejora de la salud global, es necesario elegir bien la organización con la que se quiere colaborar. La guía recomienda valorar su transparencia, experiencia en cooperación, alianzas con actores locales, planes de acompañamiento al personal y coherencia entre su misión y los valores del cooperante.
Finalmente, el documento recopila consejos prácticos para la organización del viaje, adaptarse al lugar de destino, y cuidar la salud mental del farmacéutico al regreso.
Esta información se recoge de forma visual y resumida en una infografía para facilitar una lectura rápida de los puntos más relevantes.
Asimismo, con la idea de profundizar en los contenidos de la guía, está prevista la celebración de un webinar dirigido a farmacéuticos, en colaboración con Farmamundi y Fundación El Alto, el próximo 16 de abril.