La Comisión, en cooperación con el presidente del Consejo Europeo, ha presentado una hoja de ruta europea para levantar progresivamente las medidas de confinamiento adoptadas como consecuencia del brote de coronavirus. Aunque, según afirma la Comisión en una nota de prensa, seguimos estando en la fase de contención, las necesarias medidas extraordinarias adoptadas por los Estados miembros y la Unión Europea están dando resultados, ya que han ralentizado la propagación del virus y salvado miles de vidas. Sin embargo, estas medidas y la correspondiente incertidumbre suponen un enorme coste para las personas, la sociedad y la economía, y no pueden durar indefinidamente.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado que la “prioridad absoluta es salvar vidas y proteger a los ciudadanos europeos contra el coronavirus. Al mismo tiempo, es el momento de mirar hacia el futuro y de centrarse en la protección de los medios de subsistencia.” Por su parte la comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides, ha declarado señalado que “el retorno a la normalidad tras el confinamiento por el coronavirus exigirá un enfoque cuidadosamente coordinado y europeo entre los Estados miembros, basado en la ciencia y en el espíritu de solidaridad”.
Sin dejar de reconocer las especificidades de cada país, la hoja de ruta establece una serie de principios fundamentales, como la importancia del momento en que se tomen las medidas es esencial. Así, debe basarse en criterios epidemiológicos, capacidad suficiente del sistema sanitario y capacidad adecuada de seguimiento del proceso.