La falta de cumplimiento de los tratamientos, lo que se conoce como adherencia terapéutica, es un problema frecuente en la práctica clínica y, prueba de ello, es que en España se estima que uno de cada tres pacientes no adquieren los medicamentos que se le recetan; y además uno de cada dos no se va a tomar el medicamento como está prescrito, según datos de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH). Este incumplimiento suele ser más frecuente entre los enfermos crónicos, y representa un problema de salud pública con importantes repercusiones clínicas; ya que este hecho es la primera causa de fracaso terapéutico.
Los motivos son diversos y, de hecho, el grado de incumplimiento varía según la enfermedad. No obstante, son factores de riesgo la complejidad del tratamiento, los efectos adversos de la medicación, la existencia de «multiprescriptores» sin una adecuada coordinación entre ellos y con el paciente, la falta de información del paciente sobre su enfermedad y su tratamiento, el nivel cultural bajo, la edad avanzada y el coste de la medicación. La situación de incumplimiento más constante es la del paciente crónico, polimedicado y pluripatológico, y normalmente suele pasar más en situaciones en las que dejar de tomar el fármaco no hace que se modifique el curso de la enfermedad a corto plazo, lo que hace que el cumplimiento estricto del tratamiento no se vea como una necesidad. Suele darse más en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencia cardiaca o dislipemias, pero también en diabéticos insulinodependientes jóvenes, que suelen tener dificultades de adherencia.
Por otra parte, la no adherencia a los tratamientos farmacológicos provoca un coste estimado a los gobiernos europeos de 125.000 millones de euros anuales, y contribuye a unas 200.000 muertes prematuras de ciudadanos europeos cada año. En el caso de España, el gasto sería de unos 11.250 millones anuales y unas 18.400 las muertes evitables por esta causa. El copago, también se ha señalado como un motivo de incumplimiento terapéutico: estudios realizado en otros países ponían de manifiesto que esta medida no favorece la adherencia, y de hecho aumenta los incumplimientos un 11%; aunque en el caso de España, no hay hasta el momento datos consistentes que apunten a que esta falta de adherencia haya aumentado a raíz del nuevo sistema implantado por el Ministerio de Sanidad en julio de 2012, por el que los pacientes pagan un porcentaje de sus medicinas en función de la renta, tanto si son trabajadores activos como pensionistas.



