Según los resultados de un informe publicado en la edición del 20 de febrero de la revista AIDS, las personas con VIH continúan experimentado en la actualidad tasas más elevadas de cáncer tanto de los que se asocian a sida como de los que no se relacionan con esta enfermedad.
En los últimos años se ha podido constatar un cambio en el patrón de aparición de casos de cáncer en personas seropositivas: mientras la incidencia de cánceres asociados a sida: linfoma primario del sistema nervioso central (linfoma no de Hodgkin, sarcoma de Kaposi y cáncer cervical) ha ido disminuyendo en más de un 70% por la eficacia de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA), la de otros tipos de cáncer no lo ha hecho.
En realidad, el cáncer es una enfermedad cuya incidencia aumenta conforme las personas envejecen, por lo que puede considerarse una patología relacionada, en cierto modo, con el envejecimiento. El aumento de la esperanza de vida de las personas con VIH ha conllevado, como era de esperar, un incremento en la aparición de casos de cáncer. Sin embargo, lo sorprendente ha sido que la incidencia de cánceres no asociados a sida es mucho más elevada a la observada en la población general.
Los expertos del Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago opinan que si bien la esperanza de vida de una persona con VIH diagnosticada de forma precoz se aproxima, en la actualidad, a la de la población general, la morbimortalidad asociada con algunos tipos de cáncer no asociados a sida como el de pulmón, hígado, ano y melanoma cutáneo es significativa y va en aumento. Además, los pacientes con VIH también pueden presentar enfermedad más agresiva y avanzada en el momento del diagnóstico de cáncer.
El incremento del riesgo observado de cáncer no asociado a sida en personas con VIH (en comparación con la población general) oscila entre un 2 y un 35%. Los factores de riesgo más importantes de cáncer no asociado a sida son edad avanzada y duración de la infección por VIH. El efecto del recuento de células T CD4 es menos claro y varia entre los diferentes tipos de neoplasias. Por otro lado, también desempeñan un papel importante los factores de riesgo tradicionales tales como el tabaquismo, cuya elevada prevalencia en la población con VIH ha sido evidenciada por numerosos estudios. Con todo, se ha observado que, incluso tras ajustar los datos por tabaquismo, en pacientes con VIH se observa una tasa más elevada de cáncer de pulmón que en la población general.
- Rubenstein PG, Aboulafia DM and Zloza A. Malignancies in HIV/AIDS: from epidemiology to therapeutic challenges. AIDS. 2014; 28(4):453-65.