Nacimiento:

Fecha: 02/07/1753

Siglo: XVIII

Lugar: Torredonjimeno (Jaén)

Fallecimiento:

Fecha: Desconocida

Siglo: XIX

Lugar: Desconocido

Logros profesionales:

Apenas contaba con 15 años de edad cuando en 1768 salió de su pueblo natal para cursar la carrera de Farmacia, para ello se dirigió a Sevilla donde practicó en la farmacia que en el barrio de San Gil poseía Manuel María Correa, pronto-farmacéutico de la misma.
Permaneció en la capital hispalense durante cuatro años y en 1772 se fue a Cádiz, desempeñando el cargo de oficial mayor en la farmacia que Diego Robles poseía en la plazuela de Orta, donde permaneció siete años, y teniendo el diploma de farmacéutico se decidió por establecer una oficina propia en Cádiz, cosa que materializó en 1779. Más tarde ejerció en Puerto Real, hasta que en 1784 decidió ir a su pueblo natal y establecer allí su oficina.
A los cinco años de estar ejerciendo en su pueblo, participó en unas oposiciones celebradas en Madrid para cubrir cuatro plazas de Farmacéuticos de Cámara de su majestad. Para ello presentó su instancia con fecha de 30 de abril de 1789, al boticario mayor de su majestad, junto con otros documentos entre los que figuraba la certificación del título de farmacéutico hecha por el escribano de Torredonjimeno, Fernando Nieto y Gómez.
No aprobó dicha oposiciones y regresó a su pueblo, donde permaneció poco tiempo, ya que volvió a Sevilla, donde fue titular de la farmacia del citado barrio de San Gil, donde realizó sus primeros trabajos y estudios.
Ingresó como socio de número de la Real Sociedad de Medicina de Sevilla. En 1792 elevó instancia a su majestad para que lo nombraste Farmacéutico de Cámara honorario por ser, junto a José Cristóbal Herrera y Márquez, socios farmacéuticos de número de la referida Real Sociedad Medicina y estarles concedido por Real Cédula de 27 de agosto de 1739 el honor de dos plazas de farmacéuticos honorarios de la Casa Real, por ser los dos más antiguos. Dicho honor le fue otorgado por Real orden del 16 de diciembre de 1792, jurando el cargo de Farmacéutico de Cámara honorario de su majestad en manos del Regente de la Audiencia de Sevilla el día 29 de diciembre de 1792.
Ostentó el cargo de Fiscal de la Real Sociedad de Medicina sevillana, fue académico de la Real de Buenas Letras de ella, socio de número en Ciencias Naturales de la Patriótica de la misma, y correspondiente de la de Jaén.
Fue visitador de las farmacias del Obispado de Málaga, Laboratorio Castrense de los tres presidios menores, Plaza de Ceuta y Arzobispado de Sevilla, examinador presidente de varios exámenes de Farmacia, y también inspector de los simples y compuestos medicinales que se introducían por las Reales Aduanas de la ciudad de Sevilla.
Con la llegada de la Guerra de la Independencia, fue nombrado Primer Boticario del Ejército reunido en Andalucía en 1809.
Ese mismo año se le agració con los honores del Consejo de Hacienda.
En julio de este año fue relevado de su cargo y se le concedió el empleo honorario de Proto-farmacéutico de los Reales Ejércitos (Boticario Mayor).
A partir de esa época se deja de tener documentación acerca de Fernández de la Peña.

De entre sus escritos citamos:
«Virtudes medicinales de la ratania y la calaguala». Memoria leída para su ingreso en la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, el 13 de noviembre de 1795.
«Disertación del éter acético». Memoria presentada al Real Colegio de Farmacéuticos de Madrid, el 20 de enero de 1802.
«Relaciones entre la química en la botánica y entre ambas y la medicina». Memoria leída en la Real Sociedad de Medicina y Ciencias de Sevilla, el 24 de abril de 1806.

Bibliografía:

Roldán-Guerrero R. Diccionario biográfico y bibliográfico de autores farmacéuticos españoles. Madrid: Imp. del P.H.O.E., 1975. Vol. 2.