El pasado 18 de abril, se celebró el Día Europeo de los Derechos de los Pacientes, una efeméride impulsada desde el año 2007 por la Red de Ciudadanos Activos –o Active Citizenship Network (ACN)– para promover la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas en materia de salud. Como destaca la ACN, “el Día Europeo se ha convertido en un evento anual en las agendas políticas nacionales y europea para informar, debatir y reafirmar el compromiso con la mejora de los derechos de los pacientes tanto en Europa como en cada uno de los Estados miembro. Cada año, y gracias a las más de cien asociaciones de pacientes de nuestra Red, la efeméride se celebra en ciudades de toda Europa”.

En esta edición, la conmemoración gira en torno al tema ‘El papel de la sociedad civil y de las asociaciones de pacientes para unos sistemas sanitarios más resilientes. Lecciones aprendidas en el camino hacia una Unión Europea de la Salud’, a la sazón título de la Conferencia Europea que celebrará la ACN los días 5 y 6 de mayo a través de internet. Como explica la ACN, “la pandemia está ejerciendo una gran presión sobre los sistemas sanitarios, lo que ha obligado a una adaptación en todo el mundo, en algunos casos a una innovación de la gestión. Una pandemia que ha tenido un gran impacto en la vida de los ciudadanos en varios aspectos, siendo uno de los más importantes el acceso limitado a diferentes servicios de salud. Y en este sentido consideramos inaceptable no responder a las necesidades inmediatas de los ciudadanos que afrontan la pandemia simplemente mediante el cierre de los servicios”.

Así, y dada la necesidad de adoptar soluciones organizativas alternativas que garanticen la continuidad y la calidad de la atención, la Red incide en su compromiso de involucrar a los ciudadanos y a las asociaciones de toda Europa para conocer e implementar mejor las políticas de salud. Es más; como indica la ACN, “creemos que es aún más importante, en este momento histórico, trabajar para construir una cultura adecuada de participación ciudadana y de organizaciones de pacientes: conocer y difundir las buenas prácticas y las lecciones aprendidas durante esta crisis de salud”.
No en vano, como recoge el Manifiesto por una Unión Europea de la Salud, la de la COVID-19 no será la última pandemia. Y es que en el horizonte se vislumbran otras amenazas para la salud, caso entre otras de los efectos del cambio climático y de las resistencias a los antimicrobianos. Por lo tanto, el mundo no puede continuar como hasta ahora, y si bien debemos salvaguardar nuestras sociedades, tenemos que hacerlo de una manera proporcional a los peligros que las amenazan.