Nº494
El uso de inhaladores presurizados en enfermedades respiratorias, como asma y EPOC, constituyen la base del tratamiento farmacológico. Sin embargo, más allá del beneficio clínico, el uso de estos dispositivos se asocia con un impacto medioambiental relevante, debido principalmente al empleo de gases de efecto invernadero (GEI) como propelentes de hidrofluorocarbono en su fabricación.
Las emisiones de CO2 y GEI son la principal causa de factor humano en el aumento de las temperaturas a nivel global. Por este motivo, la UE se ha marcado como objetivo la eliminación gradual de los gases fluorados buscando conseguir un efecto neutro para 2050.
Se estima que el s