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Lentes de contacto: una estrategia original para tratar la depresión

Publicado en Nº494 Nº494

La depresión es uno de los trastornos mentales con mayor prevalencia e impacto global, y una proporción considerable de pacientes no responde adecuadamente a los tratamientos disponibles. La farmacoterapia con antidepresivos, aunque esencial en el abordaje de este problema de salud mental, presenta en ocasiones limitaciones en términos de eficacia o latencia de acción. Por ello, la búsqueda de abordajes eficaces y accesibles constituye una prioridad clínica en la actualidad.

En un estudio publicado en la revista Cell Reports Physical Science se ha propuesto una solución inesperada: una lente de contacto capaz de modular la actividad cerebral a través de la retina.

Se trata de un dispositivo bioelectrónico en forma de lente de contacto que aplica estimulación eléctrica transcorneal basada en interferencia temporal (TI-TES). Las lentes incorporan electrodos ultrafinos de óxido de galio y platino, transparentes y flexibles, que permiten su integración en lentes de contacto blandas preservando la visión. El principio físico subyacente es ingenioso: dos señales eléctricas de baja intensidad se aplican sobre la superficie del ojo y solo se activan en su punto de intersección, lo que permite dirigir la estimulación a regiones cerebrales específicas relacionadas con el estado de ánimo sin afectar a los tejidos intermedios.

En un modelo murino de depresión inducida por estrés, se compararon cuatro grupos: ratones control sin depresión, ratones deprimidos sin tratamiento, ratones deprimidos tratados con interferencia temporal y ratones deprimidos tratados con fluoxetina. Los ratones que recibieron estimulación durante 30 minutos al día durante tres semanas mostraron mejoras conductuales comparables a los tratados con fluoxetina.

Los registros de actividad cerebral revelaron que el tratamiento es capaz de restaurar la conectividad entre el hipocampo y la corteza prefrontal, que se había perdido a causa de la depresión. El tratamiento también redujo parcialmente los niveles de marcadores biológicos asociados a la depresión, incluyendo una reducción del 48 % en los niveles de corticosterona en sangre y un aumento del 47 % en los niveles de serotonina en comparación con los ratones deprimidos no tratados.

El ojo proporciona una vía de acceso prometedora para la modulación cerebral indirecta debido a su origen embriológico a partir del cerebro. Estudios previos también sugieren que el deterioro visual se asocia con una mayor prevalencia de depresión, lo que pone de relieve la importancia del eje ojo-cerebro.

Como limitaciones relevantes, cabe señalar que se trata de un estudio en animales que deberá validarse en ensayos clínicos en humanos. Los propios autores indican que los próximos pasos incluyen modificar el dispositivo para que sea completamente inalámbrico, evaluar su seguridad a largo plazo en animales de mayor tamaño y personalizar la estimulación para cada usuario antes de avanzar hacia la fase clínica. No obstante, la premisa de la que parte la investigación resulta científicamente sólida y abre una perspectiva terapéutica novedosa: la posibilidad de tratar un trastorno neuropsiquiátrico complejo mediante un dispositivo no invasivo y sin fármacos.

Bibliografía

    • Park W, Paek J, Seo H et al. Contact lens bioelectronic platform for non-invasive depression treatment with machine-learning-based evaluation. Cell Rep. Phys. Sci. 2026; 7(5): 103303 DOI: 10.1016/j.xcrp.2026.103303.

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