Nº496
La enfermedad por el virus del Ébola es una infección grave y potencialmente mortal que puede producir brotes epidémicos de elevada letalidad. La vacunación constituye la principal herramienta farmacológica para prevenir la transmisión y controlar los brotes, y actualmente existen vacunas autorizadas que han demostrado una elevada eficacia. Sin embargo, estas vacunas utilizan vectores virales capaces de replicarse, por lo que existe interés por desarrollar alternativas que combinen una adecuada respuesta inmunitaria con un perfil de seguridad más favorable.
iEvac-Z es una vacuna de virus completo inactivado desarrollada a partir de una variante del virus del Ébola a la que se ha eliminado el gen VP30, esencial para su replicación. Posteriormente, el virus se inactiva mediante β-propiolactona, conservando diferentes antígenos virales.
En un ensayo clínico de fase 1, abierto y de escalada de dosis, se ha evaluado en humanos la seguridad e inmunogenicidad de esta vacuna inactivada. El estudio incluyó a 29 varones sanos japoneses de entre 20 y 45 años, que recibieron dos dosis intramusculares de la vacuna separadas por un intervalo de cuatro semanas. Los participantes fueron asignados a dos grupos: el primero recibió una dosis más baja –4,69 x 106 equivalentes de unidades formadoras de focos (FFU)– y el segundo recibió una dosis alta –2,34 x 107 FFU– y fueron seguidos durante 52 semanas.
El perfil de seguridad fue similar en ambos grupos: se notificaron eventos considerados relacionados con la vacuna en el 67 % y el 71 % de los pacientes que recibieron la dosis baja y la dosis alta, respectivamente. La mayoría fueron reacciones locales leves en el lugar de inyección. Un participante del grupo de dosis alta presentó eritema de grado 3 en el lugar de administración tras la primera dosis, por lo que no recibió la segunda. En cualquier caso, no se observaron problemas de seguridad graves atribuibles a la vacuna.
En cuanto a la inmunogenicidad, en la semana 8 se observó seroconversión de anticuerpos IgG frente a la glucoproteína del virus del Ébola en el 100 % de los participantes, si bien el título medio aumentó en mayor medida en el grupo de dosis alta (incremento de 11,6 veces) que en el grupo de que recibió la dosis más baja (4,7 veces). Además, se detectó una respuesta de anticuerpos neutralizantes en el 21 % de los participantes que recibieron la dosis baja y en el 50 % de los que recibieron la dosis alta. La vacuna también indujo anticuerpos frente a la nucleoproteína y VP40.
Estos resultados constituyen una primera demostración en humanos de que una vacuna inactivada basada en un virus del Ébola con el gen VP30 eliminado puede administrarse con un perfil de seguridad aparentemente favorable e inducir una respuesta inmunitaria frente a varios antígenos virales. No obstante, por el momento deben tomarse con cautela debido al reducido tamaño de la muestra, a la inclusión exclusiva de varones sanos japoneses y, especialmente, a que se trata de un ensayo de fase 1 diseñado fundamentalmente para evaluar seguridad e inmunogenicidad, no para demostrar eficacia clínica frente a la enfermedad. Por tanto, serán necesarios ensayos en fases posteriores, con poblaciones más amplias y diversas, para determinar si las respuestas inmunitarias observadas se traducen en una protección efectiva frente a esta grave infección.