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Hacia un uso más temprano de los anticuerpos biespecíficos en mieloma múltiple

Publicado en Nº496 Nº496

El mieloma múltiple es una neoplasia sanguínea que afecta a las células plasmáticas. A pesar de los avances terapéuticos que se han producido en los últimos años, continúa siendo una enfermedad incurable para la mayoría de los pacientes. Su tratamiento se basa en combinaciones de fármacos con diferentes mecanismos de acción –por ejemplo, inmunomoduladores, inhibidores del proteasoma, anticuerpos monoclonales o terapias avanzadas–, pero la enfermedad suele presentar recaídas y es frecuente que los pacientes desarrollen resistencia progresiva a las distintas clases terapéuticas. Esta situación ha impulsado el desarrollo de terapias basadas en anticuerpos biespecíficos, capaces de reconocer simultáneamente una diana presente en las células tumorales y los linfocitos T para favorecer la destrucción de las células mielomatosas. Ejemplo de esta estrategia es teclistamab, un anticuerpo biespecífico dirigido frente al antígeno de maduración de células B (BCMA) y CD3, que ya se encuentra autorizado y ha demostrado buena actividad en pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario intensamente pretratados.

En este contexto, un ensayo clínico de fase 3, aleatorizado y abierto publicado recientemente en New England Journal of Medicine ha evaluado la utilización de teclistamab en fases más tempranas de la enfermedad. El estudio incluyó a 593 pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario que habían recibido previamente una, dos o tres líneas de tratamiento, incluyendo un anticuerpo monoclonal anti-CD38 y lenalidomida. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a recibir teclistamab en monoterapia o el tratamiento elegido por el investigador entre pomalidomida, bortezomib y dexametasona (PVd) o carfilzomib y dexametasona (Kd). El objetivo principal fue la supervivencia libre de progresión (SLP).

Tras una mediana de seguimiento de 17,3 meses, teclistamab demostró una reducción significativa del riesgo de progresión de la enfermedad o muerte del 71 % respecto a PVd o Kd (HR: 0,29; IC95 %: 0,23-0,38; p < 0,001). La SLP estimada a los 18 meses fue del 69,8 % con teclistamab, frente al 26,9 % con los tratamientos convencionales. También se observó una mayor profundidad de la respuesta: el 65,9 % de los pacientes tratados con teclistamab alcanzó una respuesta completa o mejor, frente al 16,8 % en el grupo de control. Además, la supervivencia global a los 18 meses fue del 79,2 % con teclistamab y del 68,6 % con PVd o Kd, con una reducción del 40 % en el riesgo de muerte (HR: 0,60; IC95 %: 0,43-0,83; p = 0,002).

El beneficio clínico se acompañó, eso sí, de un incremento de la toxicidad. Los acontecimientos adversos de grado 3 o 4 se produjeron en el 85 % de los pacientes tratados con teclistamab, frente al 76 % con PVd o Kd. El síndrome de liberación de citocinas (SLC) apareció en el 66 % de los pacientes tratados con teclistamab, aunque fue mayoritariamente de grado 1 o 2, y el síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (ICANS) se produjo en el 4 %. Especial relevancia tuvo la mayor frecuencia de infecciones graves: las infecciones de grado 3 o 4 afectaron al 42 % de los pacientes con teclistamab, frente al 29 % con el tratamiento convencional.

Estos resultados muestran que teclistamab ofrece una elevada actividad antitumoral cuando se utiliza en fases tempranas del mieloma múltiple, con una reducción marcada del riesgo de progresión y un beneficio significativo en supervivencia frente a los tratamientos utilizados como comparadores, y respaldan el potencial de trasladar la inmunoterapia biespecífica dirigida frente a BCMA a líneas más tempranas del tratamiento. No obstante, la elevada frecuencia de acontecimientos adversos, especialmente las infecciones graves, constituye una limitación importante y exige una adecuada vigilancia durante el tratamiento.

Bibliografía

    • Touzeau C, Mina R, Quach H et al. Teclistamab in Multiple Myeloma with One to Three Previous Lines of Therapy. N Engl J Med. 2026; 395(5): 440-53. DOI: 10.1056/NEJMoa2603870.

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