Nº493
Los cánceres hematológicos suponen una carga sanitaria y económica significativa. En este sentido, aunque los tratamientos tradicionales han mejorado su supervivencia, presentan una elevada morbilidad a largo plazo. Desde 2017, varias terapias con células T CAR han sido aprobadas por agencias reguladoras en EE. UU., Europa y China para distintas neoplasias hematológicas, ofreciendo la posibilidad de respuestas duraderas o curativas, pero con procesos complejos y altos costes iniciales. Las revisiones de estudios de evaluación económica indican que estas terapias pueden aportar valor a largo plazo y ser consideradas coste-efectivas. Sin embargo, existe una notable incer