Reino Unido ha cerrado un acuerdo con Estados Unidos que garantiza el acceso sin aranceles de los medicamentos británicos al mercado estadounidense durante, al menos, tres años.
A cambio, el país aceptará pagar precios más elevados por los nuevos fármacos dentro del pacto comercial firmado en 2025. El Gobierno británico defiende que el acuerdo refuerza a la industria farmacéutica, ya que los medicamentos representan cerca del 20% de sus exportaciones a EE. UU. Y protege, además, el empleo cualificado.
El documento introduce cambios en el sistema sanitario británico, incluida una revisión del marco del Instituto Nacional de Salud (NHS) umbrales más altos de coste-efectividad para nuevos fármacos.
Además, Reino Unido aumentará el gasto en fármacos y el sistema de salud incrementará en un 25 % el precio neto de los nuevos tratamientos desde abril de 2026.
Estas medidas buscan facilitar el acceso a la innovación, aunque implican un mayor esfuerzo presupuestario. La exención arancelaria, informa el Ejecutivo británico, dependerá del cumplimiento de acuerdos de precios con Estados Unidos.
Por su parte, el Gobierno de Donald Trump mantiene la presión sobre la industria con la amenaza de imponer aranceles de hasta el 100% a medicamentos de marca si no hay acuerdos de precios o producción local.
El pacto incluye la exención de aranceles sectoriales y futuros gravámenes hasta 2029 para productos británicos. El acuerdo también refuerza la cooperación regulatoria para agilizar el acceso a nuevas tecnologías.