Empezamos una nueva serie sobre «fisura anal», con videoconsejos sanitarios dedicados a ofrecer información clara y rigurosa sobre esta patología, sus síntomas, cómo diferenciarla de otros problemas frecuentes como las hemorroides, y qué medidas pueden ayudar a prevenirla y tratarla.
En este primer videoconsejo abordamos cómo diferenciar las hemorroides de la fisura anal y qué podemos hacer para prevenirlas y tratarlas. Impartido por Saúl Gómez, farmacéutico del CGCOF. Elaborado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, producido por Medicina TV y con la colaboración de Grünenthal.
Para muchas personas es un tema tabú. Por eso, es frecuente que los pacientes busquen información en internet antes de acudir a un profesional sanitario.
Tanto las hemorroides como la fisura anal son problemas bastante frecuentes y, aunque muchas veces se pueden confundir, en realidad son muy diferentes.
Empecemos por las hemorroides:
Las hemorroides son venas que se dilatan o inflaman en la zona del recto o del ano. Aunque todos tenemos tejido hemorroidal, cuando esas venas se inflaman y se irritan producen los síntomas característicos.
Los más habituales son:
- Sangrado rojo brillante al ir al baño.
- Picor anal.
- Sensación de presión.
- O incluso notar un pequeño bulto en el margen del ano.
El dolor también es un síntoma habitual, sobre todo cuando se forma un coágulo dentro de la hemorroide, lo que se conoce como trombosis hemorroidal.
Ahora bien, cuando hablamos de fisura anal, estamos ante un problema diferente.
Una fisura es un pequeño desgarro o herida en la mucosa del ano, normalmente provocado por el paso de heces duras, estreñimiento o esfuerzo al defecar.
El síntoma más característico es un dolor muy intenso al defecar.
Además, ese dolor puede durar minutos o incluso horas después de ir al baño.
También puede aparecer picor y algo de sangre en el papel higiénico.
Si presentas síntomas compatibles con las hemorroides o la fisura anal debes acudir a tu médico para que pueda diagnosticarlas, porque cada una tiene un tratamiento específico.
Desde la farmacia podemos ofrecerte consejos para prevenir tanto las hemorroides como las fisuras anales, siendo el más importante, el de evitar el estreñimiento para lo cual:
Podemos aumentar la cantidad de fibra en la dieta.
Beber mucha agua.
Y practica ejercicio físico, que favorece el tránsito intestinal regular.
En cuanto al tratamiento, en las hemorroides se utilizan habitualmente medicamentos tópicos con acción antiinflamatoria o anestésica para aliviar los síntomas.
Mientras que, en el caso de la fisura anal, cuando persiste a pesar de las medidas para evitar el estreñimiento, existen tratamientos tópicos que ayudan a relajar el esfínter anal y reducen de forma significativa el dolor.
El trinitrato de glicerilo al 0,4 % es el único fármaco disponible con indicación en el tratamiento del dolor asociado a la fisura anal. Actualmente está financiado por el Sistema Nacional de Salud y se dispensa en las farmacias con receta médica. Se aplica 2 veces al día durante un máximo de 8 semanas.
Si presentas dolor intenso, picor o sangrado frecuente, lo más recomendable es consultar con un profesional sanitario para confirmar el diagnóstico.
Porque, aunque hemorroides y fisura anal puedan parecer similares, identificarlas bien es esencial para aplicar el tratamiento adecuado y mejorar tu calidad de vida.
Recuerda, pregunta siempre a tu farmacéutico de confianza. Te informaremos y resolveremos cualquier duda que tengas.
Accede a todos los videosconsejos en nuestro canal de YouTube
