El Consejo General de Colegios Farmacéuticos rechaza con contundencia los anteriores informes y el nuevo intento de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de impulsar una liberalización de la farmacia ajena a la realidad sanitaria y social de España.
Ante el informe publicado por el citado organismo el pasado 25 de mayo, recuerda que el medicamento no puede abordarse desde una visión exclusivamente mercantil ni someterse a una liberalización sin límites que ignora la realidad sanitaria, social y territorial del país.
La farmacia comunitaria, tal y como contempla la ley, es un establecimiento sanitario y el medicamento un bien esencial para la salud de los pacientes. La red de farmacias forma parte del Sistema Nacional de Salud y constituye un recurso sanitario esencial integrado en la atención a los ciudadanos.
Estas propuestas ya fueron rechazadas en 2015 por el Ministerio de Sanidad y todas las comunidades autónomas»
La planificación farmacéutica como garantía de equidad territorial
La planificación farmacéutica no constituye una barrera arbitraria a la competencia, sino una garantía de equidad territorial y cohesión sanitaria. Su finalidad es asegurar que cualquier ciudadano, viva donde viva, tenga acceso al medicamento y a la atención farmacéutica en condiciones de igualdad.
Gracias a este modelo, España dispone de una de las redes de farmacias más accesibles y capilares de Europa, con el mayor número de farmacias por habitante:
- Más de 22.231 farmacias comunitarias
- Una farmacia por cada 2.187 habitantes
- El 99 % de los españoles dispone de una farmacia en su localidad
Además, la farmacia constituye, en muchos casos, el único recurso y profesional sanitario accesible para la población. Resulta fundamental en situaciones de emergencia, como se ha demostrado en la pandemia de COVID-19, el volcán de La Palma, la DANA de Valencia o el apagón eléctrico.
Críticas al informe de la CNMC y antecedentes de rechazo institucional
El informe de la CNMC recupera medidas ya planteadas y descartadas hace años, encaminadas a desarticular el modelo español de farmacia y la salvaguarda que este constituye para la protección de la salud y el acceso a los medicamentos en condiciones de equidad.
Estas medidas liberalizadoras fueron rechazadas de plano en 2015 por el Ministerio de Sanidad y todas las comunidades autónomas, que reafirmaron su compromiso con el modelo español de farmacia y rechazaron las recomendaciones de la CNMC por poner en riesgo la salud de los ciudadanos.
Resulta especialmente preocupante que la CNMC mantenga desde hace décadas una agenda de liberalización que cuestiona elementos esenciales del modelo farmacéutico español.
Impacto de la liberalización en la experiencia internacional
La experiencia internacional demuestra que cuando los intereses económicos sustituyen a la planificación sanitaria, las consecuencias son claras:
- Concentración de farmacias en zonas concretas
- Cierres en áreas rurales
- Abandono de zonas vulnerables
- Pérdida de accesibilidad
- Aumento de desigualdades sanitarias
Es irreal plantear que una liberalización del modelo incremente el número de farmacias en España, que ya cuenta con la red más amplia de la Unión Europea.
Mientras la CNMC insiste en modelos más liberalizados, numerosos países europeos afrontan problemas de sostenibilidad y acceso real a los medicamentos, con cierres de farmacias y la expansión de grandes cadenas verticales que han generado desiertos farmacéuticos, especialmente en población vulnerable, como personas mayores, zonas rurales y áreas de menor renta.
El Consejo General considera que España no debe importar modelos que provocan pérdida de cobertura sanitaria y debilitamiento de las redes farmacéuticas comunitarias.
Valor sanitario y social del modelo español de farmacia
La farmacia comunitaria española ha demostrado cercanía, accesibilidad, cohesión territorial, independencia profesional y protección efectiva de los pacientes. Se trata de un valor sanitario y social relevante.
No es casualidad que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea haya avalado este modelo por razones de salud pública, seguridad del paciente y garantía de abastecimiento.
Reducir la farmacia a una mera actividad económica, como plantea el informe de la CNMC, supone ignorar su dimensión sanitaria y social, y pone en riesgo un modelo que ha permitido a España alcanzar uno de los mayores niveles de accesibilidad y equidad farmacéutica de Europa.
Los ciudadanos reconocen con rotundidad el valor del modelo español de farmacia: según el CIS, las farmacias son, con un 8,2 sobre 10, el servicio esencial mejor valorado y el más accesible para los españoles»
Valoración social del modelo y conclusión del Consejo General
Mientras la CNMC impulsa una liberalización sin apoyo social ni político, los ciudadanos reconocen de forma clara el valor del modelo actual. Según el CIS, las farmacias son, con un 8,2 sobre 10, el servicio esencial mejor valorado y el más accesible para los españoles.
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos considera prioritario reforzar y proteger un modelo que funciona, que garantiza la igualdad efectiva en el acceso al medicamento y que sitúa la salud pública, la protección de los pacientes y la cohesión territorial por encima de intereses puramente mercantiles.
