Videoconsejo sanitario sobre el medicamento Candesartán, cuándo y cómo debemos administrarlo. Videoconsejo impartido por el farmacéutico Saul Gómez, elaborado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y producido por Medicina TV.
Candesartán es un antagonista de los receptores de la angiotensina II potente y selectivo, y actúa uniéndose específicamente a los receptores de tipo 1.
Al bloquear estos receptores, impide que la angiotensina II ejerza efectos como la vasoconstricción y la secreción de aldosterona.
Como consecuencia de este mecanismo, candesartán está indicado para el tratamiento de la hipertensión primaria en adultos y en niños y adolescentes de 6 a 18 años.
Asimismo, se emplea en adultos en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca con deterioro de la función sistólica ventricular izquierda.
Candesartán también se encuentra disponible en combinación con otros fármacos para potenciar su efecto reductor de la presión arterial:
Junto con el diurético hidroclorotiazida; junto con amlodipino, que es un bloqueante de los canales de calcio que también reduce la presión arterial; o en triple combinación, junto con hidroclorotiazida y amlodipino.
Se administra por vía oral, en forma de comprimidos. La combinación triple está también disponible en forma de cápsulas.
Los medicamentos con candesartán se dispensan en las farmacias comunitarias con receta médica.
En adultos con hipertensión, la dosis inicial y de mantenimiento habitual es de 8 mg, pudiendo aumentarse según la respuesta hasta un máximo de 32 mg al día.
En niños, la dosis inicial es de 4 mg, y se puede incrementar hasta 8 mg en niños con un peso inferior a 50 kg y hasta 16 mg en niños de más de 50 kg de peso.
Para la insuficiencia cardiaca, la dosis inicial recomendada es de 4 mg, pudiendo alcanzarse una dosis máxima de 32 mg.
Se debe evitar el uso concomitante de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, como enalapril o ramipril, ya que esto produciría un bloqueo dual del sistema renina-angiotensina, aumentando el riesgo de hipotensión, hiperpotasemia y daño renal.
Esta combinación solo se utiliza en casos concretos y bajo un estrecho seguimiento clínico.
Candesartán está contraindicado durante el embarazo. Tampoco se recomienda durante la lactancia, por lo que en estos casos debes informar a tu médico para que valore otras opciones terapéuticas.
El tratamiento con candesartán, por lo general, se tolera bien. Entre sus efectos adversos más frecuentes se encuentran el mareo o vértigo y el dolor de cabeza.
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