La Farmacia ocupa un lugar destacado en la percepción que los ciudadanos tienen de los servicios sanitarios. Su proximidad, su amplia presencia en barrios y municipios y la atención que ofrecen los profesionales explican, en buena medida, la confianza que despiertan. Así lo reflejan las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que sitúan, un año más, a la farmacia como el servicio mejor valorado por los españoles.
La percepción social de la farmacia fue uno de los asuntos abordados en la mesa “Uso y percepción social de la farmacia”, celebrada con el apoyo de Bidafarma durante el 24 Congreso Nacional Farmacéutico, organizado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias.
La celebración de esta mesa coincidió con la publicación de una nueva encuesta del CIS, que vuelve a colocar a la farmacia en la primera posición entre los servicios mejor valorados por la población.
Cercanía, confianza y atención personalizada
La relación entre ciudadanos y farmacia va más allá de la dispensación de medicamentos. La población identifica al farmacéutico como un profesional cercano al que puede recurrir para pedir consejo, una confianza que, según los participantes en la mesa, constituye uno de los principales valores de la farmacia.
La Farmacia permitió la continuidad de los tratamientos durante la pandemia y también demostró su capacidad con las pruebas de autodiagnóstico. Las farmacias están haciendo una gran labor ante situaciones críticas”
Carolina Darias, exministra de Sanidad y alcaldesa de Las Palmas
Carolina Darias, exministra de Sanidad y alcaldesa de Las Palmas, recordó el papel que desempeñaron las farmacias durante la pandemia. “La farmacia permitió la continuidad de los tratamientos durante la pandemia y también demostró su capacidad con las pruebas de autodiagnóstico. Las farmacias están haciendo una gran labor ante situaciones críticas”, señaló.
La cercanía es también, a juicio de Gema Igual, vicepresidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcaldesa de Santander, uno de los elementos que explican esta valoración. A ello sumó la capacidad de los profesionales para ofrecer una atención personalizada:“A una farmacia no solo se va a por medicamentos, sino a por consejo y mucho más porque las farmacias forman parte de la vida de los pueblos y de los barrios”.
Igual defendió la necesidad de preservar esa atención personalizada, que considera una de las características que diferencian a la farmacia y refuerzan su vínculo con la población.
Un papel clave ante la polimedicación
La farmacia también desempeña un papel relevante ante las necesidades de una población cada vez más vinculada a los tratamientos farmacológicos. José Manuel Freire, portavoz de Sanidad de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), puso el foco en las personas mayores de 65 años: casi un tercio son polimedicadas y toman más de cinco medicamentos.
Esta situación supone una relación frecuente con la farmacia y abre, a su juicio, nuevas posibilidades de actuación. “La farmacia ya aporta mucho, pero puede avanzar en cuestiones como seguridad farmacéutica, adherencia y conciliación farmacéutica”, afirmó.
El hecho de que las farmacias sean el servicio mejor valorado por la población no es casualidad para Javier Granda, vicepresidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), sino que es fruto del trabajo de muchos años y de su cercanía. “Esa confianza es un tesoro que hay que valorar, cuidar y promover”, ha insistido.
En un contexto en el que los bulos de salud no paran de circular, la labor del farmacéutico es fundamental para decirle al ciudadano qué tiene evidencia científica y qué no”
Javier Granda, vicepresidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS)
Asimismo, considera que: “en un contexto en el que los bulos de salud no paran de circular, la labor del farmacéutico es fundamental para decirle al ciudadano qué tiene evidencia científica y qué no”.
Más protagonismo en salud pública
Los participantes en la mesa coincidieron en que el papel de la farmacia puede ir todavía más lejos. Manuel Herrera, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), defendió un mayor aprovechamiento de su potencial en el ámbito de la salud pública.
La prevención constituye, a su juicio, uno de los principales campos de actuación. Las farmacias reciben cada día a 2,3 millones de personas, una fortaleza que, según Herrera, debería aprovecharse para impulsar la educación sanitaria.
También planteó un mayor protagonismo de las farmacias en la vigilancia de la salud y en la puesta en marcha de los medicamentos centinela, así como en situaciones de catástrofe.
Darias coincidió con esta visión y apuntó que los próximos años exigirán una mayor participación de las farmacias en las labores de prevención, una vía que considera clave para contar con ciudadanos y ciudades más saludables.
Herrera planteó, además, un posible avance en la conexión entre la farmacia y el sistema sanitario. A su juicio, el acceso a la información de la historia clínica permitiría ampliar las prestaciones de la farmacia y facilitaría la detección, el registro y la intervención ante determinados problemas de salud.
