La farmacia comunitaria guipuzcoana reivindica su consolidación como agente sanitario clave durante la celebración de la I Jornada de Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA), organizada por el Colegio de Farmacéuticos de Gipuzkoa (COFG) en San Sebastián.
El encuentro reunió en abril a profesionales farmacéuticos, personal sanitario e instituciones con el propósito de analizar el presente y el futuro de la farmacia asistencial, así como su capacidad para mejorar los resultados en salud de la población. La jornada sirvió como espacio de reflexión, intercambio de experiencias y presentación de resultados clínicos obtenidos a través de distintos servicios farmacéuticos.
Integración sanitaria: el gran reto pendiente
Uno de los ejes centrales del debate ha sido la necesidad de avanzar hacia una integración real y efectiva de la farmacia comunitaria en el sistema sanitario.
En este sentido, se subrayó la importancia de la coordinación entre los más de 10.000 profesionales sanitarios del territorio y los cerca de 1.400 farmacéuticos de Gipuzkoa. La idea compartida ha sido la de avanzar hacia un modelo en el que se compartan información clínica, protocolos de actuación y objetivos comunes centrados en el paciente.
Se insistió en que la farmacia no debe actuar como un recurso aislado, sino como una pieza integrada dentro de una red asistencial más amplia, conectada con atención primaria, enfermería y otros niveles del sistema.
Adherencia terapéutica y uso correcto de medicamentos
Uno de los ejemplos más representativos del impacto de la farmacia asistencial ha sido el programa de mejora de la adherencia terapéutica y el uso correcto de inhaladores en pacientes con asma y EPOC.
Este servicio, desarrollado en colaboración con el Departamento de Salud y Osakidetza, parte de una realidad preocupante: aproximadamente el 50 % de los pacientes no sigue correctamente su tratamiento y hasta el 70 % utiliza de forma inadecuada los inhaladores.
En Gipuzkoa, 119 farmacias y 228 farmacéuticos están acreditados para prestar este servicio, mientras que 71 farmacias ya lo han implementado activamente. Los resultados presentados evidencian mejoras en el control de la enfermedad, reducción de complicaciones y una mejor calidad de vida para los pacientes.
Farmacovigilancia: la farmacia como radar sanitario
Otro de los bloques relevantes de la jornada ha sido el análisis de la farmacovigilancia y el papel de la farmacia en la detección de reacciones adversas a medicamentos.
Los datos expuestos indican que entre el 10 % y el 29 % de los pacientes puede experimentar reacciones adversas, responsables de hasta el 7 % de los ingresos hospitalarios.
En este contexto, la red de farmacias centinela de Euskadi ha notificado 356 casos en su primer año de funcionamiento. De ellos, cerca del 30 % han sido clasificados como graves y un 14 % correspondían a interacciones o asociaciones previamente desconocidas.
Estos resultados refuerzan la idea de la farmacia como un “radar sanitario”, capaz de detectar problemas de seguridad del medicamento gracias a su cercanía con el paciente y su seguimiento continuado.
Sistemas personalizados de dosificación y seguridad del paciente
La jornada abordó también el papel de los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) como herramienta clave para mejorar la seguridad y la adherencia terapéutica, especialmente en pacientes crónicos o vulnerables.
Actualmente, 229 pacientes en Gipuzkoa se benefician de este servicio desde farmacias comunitarias, a los que se suman 914 usuarios derivados desde servicios sociales. Se destacó el cambio hacia un modelo de atención más domiciliario, que mejora la calidad de vida pero incrementa el riesgo de errores en la medicación. En este contexto, el SPD se consolida como una herramienta eficaz para minimizar riesgos y mejorar resultados.
Experiencias como la colaboración con la Fundación Hurkoa o el programa Botika Etxean Eskura en Álava han sido presentadas como ejemplos de buenas prácticas con potencial de expansión.
Coordinación interprofesional y casos prácticos
La jornada incluyó una mesa redonda centrada en la farmacia como agente de salud dentro de equipos multidisciplinares. A través de un caso práctico, se ha analizado la intervención coordinada entre farmacia comunitaria, atención primaria y servicios sociales en situaciones de vulnerabilidad, especialmente en personas mayores en soledad.
Iniciativas como Erlauntza en Donostia han sido destacadas como modelos de red local de salud que facilitan la integración de la farmacia en el sistema sanitario, reforzando su papel en la detección, el acompañamiento y la derivación de pacientes.
Asimismo, se presentaron cuatro casos clínicos que han evidenciado el impacto real de la intervención farmacéutica: detección de infecciones del tracto urinario, cribado de asma y EPOC, identificación de neoplasia pulmonar en el seguimiento de adherencia terapéutica y adecuación de tratamientos con benzodiacepinas.
Colaboración, confianza y cambio cultural
A lo largo de la jornada se reiteró que el avance hacia una farmacia más asistencial no depende únicamente de herramientas o programas, sino también de un cambio cultural profundo dentro del propio sector y en su relación con el sistema sanitario.
La confianza entre profesionales, la comunicación fluida y el conocimiento de los servicios farmacéuticos por parte de médicos y enfermería se señalaron como factores determinantes para el éxito del modelo.
Desde el Departamento de Salud del Gobierno Vasco se reafirmó el compromiso institucional con este modelo, mediante el incremento de la financiación destinada a convenios con farmacias y el impulso de nuevos proyectos asistenciales.
