Nº495
La irrupción de los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y, más recientemente, de los agonistas duales GIP/GLP-1, ha transformado el tratamiento de la obesidad. Fármacos como semaglutida o tirzepatida permiten alcanzar pérdidas de peso superiores al 15-20 % y, al mismo tiempo, parecen ofrecer mejoras en numerosos parámetros metabólicos. Sin embargo, la pérdida de peso con estos fármacos se suele asociar también con una reducción de la masa magra, principalmente en músculo esquelético. De hecho, esta pérdida en masa magra puede representar alrededor del 30 % de la reducción total del peso. Esta limitación ha impulsado la búsqueda de estrategias específicamente dirigidas a preservar la masa muscular durante el tratamiento farmacológico del exceso de peso.
En este contexto, un ensayo clínico de fase 2 publicado recientemente en Nature Medicine ha evaluado la eficacia de apitegromab, un anticuerpo monoclonal que bloquea selectivamente la miostatina, una proteína perteneciente a la familia del TGF-β que actúa como regulador negativo del crecimiento muscular. El estudio incluyó a 102 adultos con obesidad tratados con tirzepatida, que fueron asignados aleatoriamente a recibir apitegromab o placebo durante 24 semanas.
La pérdida de peso fue similar en ambos grupos, lo que indica que el bloqueo de la miostatina no interfiere con el mecanismo de acción de la tirzepatida. Sin embargo, apitegromab sí redujo de forma significativa la pérdida muscular. Mientras que los pacientes tratados únicamente con tirzepatida perdieron una proporción considerable de masa magra, esta fue inferior con la administración concomitante de apitegromab: la pérdida de masa magra representó el 30,2 % del total del peso perdido en los pacientes que recibieron placebo, frente al 14,6 % con apitegromab. Desde el punto de vista de la seguridad, el perfil de tolerabilidad de apitegromab fue favorable. La incidencia de eventos adversos fue similar en ambos grupos, por lo que el nuevo fármaco no parece modificar de forma sustancial el perfil de seguridad ya conocido para tirzepatida.
Estos resultados constituyen la primera demostración clínica de que es posible mantener la masa muscular durante el tratamiento con agonistas del receptor de GLP-1 sin comprometer su eficacia sobre la reducción del peso. No obstante, el estudio presenta limitaciones importantes. Su duración fue relativamente corta y no se diseñó para evaluar si la preservación de la masa muscular se traduce en mejoras funcionales –como mayor fuerza, movilidad o calidad de vida– ni si estos beneficios se mantienen tras periodos prolongados de tratamiento. Aun así, el amplio uso de estos medicamentos –en un número creciente de indicaciones terapéuticas– justifica continuar investigando en estrategias encaminadas a limitar sus potenciales efectos adversos.