A partir del 1 de octubre de 2026, los farmacéuticos tendrán la autoridad para sustituir un medicamento con una sustancia controlada por otra, siempre que la regulación provincial o territorial lo permita.

Así se ha recogido en las enmiendas al Reglamento de Sustancias Controladas, un cambio que llega tras una larga espera y que otorga a los farmacéuticos canadienses más capacidad de respuesta ante situaciones de falta de medicamentos y de urgencia médica.

La Asociación de Farmacéuticos de Canadá (CPhA) ha abogado de manera constante por la ampliación de estas facultades, incluyendo la sustitución terapéutica, y planteó activamente este tema ante el Departamento de Salud del Gobierno federal.

Así, entre sus propuestas plantean que los farmacéuticos estén autorizados para sustituir una sustancia controlada por otra dentro de los dos años posteriores a la fecha en que se recibió la receta, siempre que la receta original haya sido emitida por un profesional facultado y la sustitución esté permitida bajo el ámbito de práctica provincial o territorial.

Además, la organización ha afirmado que se necesitan más acciones para modernizar las reglas federales, de modo que reflejen la realidad de la práctica farmacéutica de primera línea y permitan a los farmacéuticos responder rápidamente cuando los pacientes no pueden acceder a su terapia prescrita.