El 20 de enero el Parlamento Europeo aprobó su posición sobre la propuesta de Reglamento de Medicamentos Esenciales (conocido como el “Ley de Medicamentos Críticos”), permitiendo así que den comienzo las negociaciones tripartitas con el Consejo de la UE y la Comisión Europea. Se espera que se alcance un acuerdo sobre el texto final en el primer semestre de 2026.

Los legisladores aprobaron el informe de la comisión de salud, liderado por el eurodiputado del Partido Popular Europeo, Tomislav Sokol, con 503 votos a favor, 57 en contra y 108 abstenciones.

Esta propuesta de Reglamento pretende hacer frente a la grave escasez de medicamentos y reducir las dependencias relacionadas con medicamento y principios activos esenciales, así como para garantizar el suministro de medicamentos asequibles.

El Reglamento propuesto pretende complementar las medidas propuestas en la revisión de la legislación farmacéutica de la UE para hacer frente a las vulnerabilidades de la cadena de suministro de medicamentos esenciales y apoyar la seguridad del suministro y la disponibilidad de estos medicamentos.

Además, el informe del Parlamento europeo refuerza el objetivo del reglamento de reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro, abordar las vulnerabilidades concretas y reducir las desigualdades entre EEMM.

  • Entre las medidas concretas propuestas por el Reglamento figuran:
  • Facilitar las inversiones que aumenten la capacidad de fabricación de medicamentos esenciales, sus principios activos y otros insumos clave en la UE.
  • Reducir el riesgo de interrupciones del suministro y reforzar la disponibilidad incentivando la diversificación de la cadena de suministro y los factores de apoyo a la resiliencia en los procedimientos de contratación pública de medicamentos esenciales y otros medicamentos de interés común.
  • En este sentido, se fomenta que los procedimientos de contratación pública (subastas) se basen en otros criterios distintos al precio de los medicamentos para garantizar la seguridad de suministro.
  • Aprovechar la demanda agregada de los Estados miembros interesados mediante procedimientos de contratación conjunta entre varios países europeos.
  • Apoyar la diversificación de las cadenas de suministro facilitando también la celebración de asociaciones estratégicas con terceros países.