Honduras es el segundo país más pobre de Latinoamérica, con más del 60 % de su población viviendo con apenas 2 a 3 dólares diarios. En La Nueva Capital, un asentamiento marginal a las afueras de Tegucigalpa, unas 30.000 personas sobreviven en condiciones precarias: viviendas improvisadas, falta de agua potable y ausencia de saneamiento adecuado, factores que favorecen la propagación de enfermedades.
La alimentación deficiente y los altos niveles de desnutrición afectan especialmente a los grupos más vulnerables —menores, mujeres embarazadas, personas mayores e hipertensas o diabéticas—. En la zona, solo existe un centro de salud público con recursos muy limitados para atender a toda la población.
Ante esta realidad, los centros sanitarios gestionados por la Iglesia Católica se han vuelto fundamentales. Desde 2019, Manos Unidas y su socio local, Cooperación Honduras, trabajan para fortalecer esta red de clínicas comunitarias mediante un modelo de atención primaria centrado en la prevención, el autocuidado y la higiene. El objetivo es claro: mejorar la salud comunitaria y reducir la vulnerabilidad de quienes viven en condiciones extremas.
Este proyecto de Manos Unidas se encuentra en la plataforma de proyectos sociales, FarmaColabora, creada por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos para apoyar a estas entidades en la comunicación y difusión de sus acciones e iniciativas entre los farmacéuticos.

La mirada desde el terreno
En este proceso, el papel del socio local ha sido determinante. Según Raquel Carballo, responsable de proyectos en Manos Unidas para Centroamérica, «la asociación cuenta con muy buenas referencias y con el respaldo de instituciones hondureñas que proporcionan personal médico cualificado. La continuidad del equipo sanitario, cada vez con más experiencia, es clave para que la intervención funcione».
El desarrollo de un equipo de promotores de salud proporciona una capilaridad enorme y permite un nivel de intervención más cercano y constante en la comunidad»
Raquel Carballo, responsable de proyectos en Manos Unidas para Centroamérica
El proyecto combina atención médica en las clínicas comunitarias con el suministro de medicamentos esenciales y la formación de promotores de salud locales. Estos promotores —personas de la propia comunidad— acompañan a las familias, identifican posibles riesgos y refuerzan el trabajo de prevención en zonas donde el acceso al centro de salud es limitado.
«El desarrollo de un equipo de promotores de salud proporciona una capilaridad enorme y permite un nivel de intervención más cercano y constante en la comunidad», explica Carballo.
Durante las visitas de seguimiento, Manos Unidas ha podido comprobar la coordinación existente entre el personal sanitario y los promotores. Las clínicas utilizan un sistema de registro actualizado sobre el estado de salud de niños, jóvenes y mujeres, que sirve para monitorizar la evolución de indicadores y detectar con rapidez signos de mejora o deterioro.
El proyecto incorpora también un programa de distribución de alimentos para familias en situación de mayor vulnerabilidad, acompañado de un control riguroso del peso y la talla de los niños beneficiarios.
Según el padre Álvaro Ramos, sacerdote misionero español responsable de proyectos de nutrición y formación en salud en la zona, «la desnutrición no es solo una cuestión alimentaria, sino un síntoma de la precariedad estructural en la que viven estas familias. El seguimiento cercano y el acompañamiento son fundamentales para revertirla».
La desnutrición no es solo una cuestión alimentaria, sino un síntoma de la precariedad estructural en la que viven estas familias. El seguimiento cercano y el acompañamiento son fundamentales para revertirla»
Álvaro Ramos, sacerdote misionero español
Además de su labor sanitaria, las clínicas comunitarias han adquirido un fuerte componente social: «La relación con la población es muy cercana. Las clínicas se han convertido en espacios donde se detectan otras necesidades y se puede realizar un trabajo social más completo», destaca el sacerdote.
Pese a los avances, la zona sigue presentando enormes carencias estructurales: «Es una zona donde las carencias son muy profundas. Para generar mejoras sostenidas es fundamental mantener el trabajo de manera continuada», concluye el padre Ramos.
Descarga de vídeo con testimonios del proyecto:
Sello Solidario
El Sello Solidario, un reconocimiento a la responsabilidad social de las farmacias
Más allá del apoyo institucional del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos de España al proyecto de Manos Unidas, cualquier oficina de farmacia puede contribuir directamente a iniciativas como esta a través del programa Somos Solidarios, la iniciativa de Manos Unidas dirigida a entidades que desean incorporar un compromiso social estable.
Con una aportación anual de 365 euros (1 euro al día), las farmacias pueden apoyar de forma directa proyectos de cooperación internacional y obtener el Sello Solidario, un distintivo que acredita su compromiso y visibiliza ante sus pacientes el apoyo a causas relacionadas con la salud, la justicia social y el desarrollo. Para unirse, solo es necesario contactar con la delegación local de Manos Unidas y formalizar la adhesión.
Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos se anima a formar parte de esta red comprometida y solidaria.
Plataforma FarmaColabora
El Consejo General ha creado esta plataforma de proyectos sociales, FarmaColabora, como un espacio dentro de la web de farmacéuticos.com que aglutina en un mismo lugar proyectos llevados a cabo por diferentes organizaciones sin ánimo de lucro.
A través de la misma, el Consejo General apoya a estas entidades en la comunicación y difusión de sus acciones e iniciativas entre los farmacéuticos, de manera que éstos tengan la información necesaria de forma fácil y accesible, en caso de que quieran colaborar, asociarse o hacer una donación.
La idea es que sea un espacio vivo y dinámico, con una renovación periódica de los proyectos y las organizaciones que aparecen en ella. Una vez recibida la solicitud, el equipo responsable de la implantación de la Estrategia Social evaluará la propuesta, procediendo a su publicación en caso de ser aceptada.
