MartiDerm ha destacado la relevancia de la ampolla para garantizar la estabilidad de activos altamente sensibles en dermocosmética. El uso de vitamina C pura representa un desafío debido a su inestabilidad ante la luz y el aire, factor que la marca abordó en 1989 mediante el desarrollo de una fórmula protegida en atmósfera libre de oxígeno y vidrio topacio.
Esta tecnología permite la aplicación de ingredientes como los proteoglicanos en su estado más puro, asegurando que mantengan su potencia hasta el momento del uso. Según datos proporcionados por la marca, este formato de sérum ultraconcentrado busca actuar sobre tres pilares del cuidado cutáneo: hidratación, firmeza y luminosidad.
