El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete acogió en marzo una jornada informativa centrada en la detección y el manejo de los síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy en el ámbito de la farmacia comunitaria. La iniciativa se enmarca en el convenio de colaboración suscrito con la Asociación Nacional para la Investigación contra la Demencia de Cuerpos de Lewy (Asinlewy), con el objetivo de reforzar el papel del farmacéutico en la identificación temprana de esta patología.
El acto inaugural contó con la participación del presidente del Colegio de Farmacéuticos de Albacete, Pablo Silvestre, y del presidente de Asinlewy, Enrique Niza, quienes coincidieron en subrayar la relevancia de este tipo de formación ante el creciente número de personas afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa.
Visibilizar una demencia
Silvestre explicó que ambas entidades llevaban tiempo trabajando en la organización de esta jornada, dada la necesidad de visibilizar una demencia que, aunque frecuente, sigue siendo poco conocida. Según indicó, “se confunde con otras patologías como el párkinson o el alzhéimer, pero presenta particularidades propias que es importante reconocer”. En este sentido, destacó el papel de la farmacia comunitaria como primer punto de contacto sanitario, señalando que “desde la farmacia podemos contribuir a una detección inicial y orientar a pacientes y cuidadores antes de su derivación al especialista”.
El presidente del Colegio también hizo hincapié en la complejidad del tratamiento farmacológico asociado a esta patología. “En algunos casos, su manejo requiere un conocimiento específico, por lo que es fundamental que el farmacéutico esté formado para mejorar la adherencia terapéutica y el control de los síntomas”, afirmó.
Por su parte, Enrique Niza agradeció la implicación del Colegio en esta iniciativa formativa y puso el foco en la prevalencia de la enfermedad. “Aunque a menudo se considera una enfermedad rara, no lo es. En España hay alrededor de 120.000 personas afectadas, lo que la convierte en la segunda causa de demencia tras el alzhéimer”, explicó. En su intervención, defendió un enfoque integral en el abordaje de la patología y subrayó que “el farmacéutico puede desempeñar un papel clave como catalizador en los procesos de diagnóstico y manejo del paciente”.
Visión clínica
La jornada contó también con la participación de la neuróloga Inmaculada Feria, especialista del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, quien ofreció una visión clínica sobre los distintos tipos de demencia y sus fases. Feria explicó que la demencia es un síndrome que implica una pérdida significativa de la autonomía personal, pero que antes de llegar a ese estadio existen fases previas que deben ser identificadas. “Es fundamental reconocer los síntomas iniciales para poder intervenir de forma precoz”, señaló.
Durante su exposición, abordó conceptos como el envejecimiento fisiológico, el deterioro cognitivo subjetivo y el deterioro cognitivo leve, etapas previas a la demencia. Asimismo, advirtió que la demencia con cuerpos de Lewy suele estar infradiagnosticada debido a la diversidad de síntomas que presenta. “Se manifiesta de múltiples formas, lo que hace que en ocasiones pase desapercibida”, apuntó, aunque reconoció que cada vez se detectan más casos en la práctica clínica.
Desde la perspectiva de la farmacia comunitaria, la farmacéutica Elena Quijano compartió su experiencia en la atención a pacientes. Según explicó, “cada vez encontramos más personas sin diagnosticar, y nuestra labor es orientar y derivar a los especialistas para una valoración adecuada”. Quijano incidió también en la complejidad de los tratamientos, destacando que “existen múltiples interacciones y riesgos, lo que refuerza la necesidad de formación continua para poder acompañar a pacientes y familiares”.
La jornada incluyó además una ponencia del propio Enrique Niza sobre los avances en investigación en torno a esta enfermedad. En ella, detalló que actualmente existen tres ensayos clínicos en fase tres, aunque todavía queda recorrido hasta que puedan trasladarse a la práctica asistencial. “Estamos en un momento esperanzador, pero aún es pronto para que estos tratamientos lleguen a los pacientes”, concluyó.
Desde Asinlewy se ha señalado que esta iniciativa tendrá continuidad, con el objetivo de extender la formación a otras provincias y comunidades autónomas. La asociación considera que la implicación de la farmacia comunitaria puede resultar decisiva para mejorar la detección precoz y el abordaje de esta enfermedad.
