“El músculo es la mejor farmacia, ya que es el órgano endocrino con mayor capacidad para mejorar el metabolismo, reducir la inflamación y proteger órganos vitales como el cerebro y el corazón”. Con esta afirmación, la dermatóloga y divulgadora Ana Molina marcó el eje central de una jornada organizada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada.
El encuentro, celebrado el 17 de marzo, dentro del ciclo “Marzo, Salud y Mujer”, contó también con la participación de Rosa Molina, psiquiatra especializada en salud mental. Ambas expertas ofrecieron una visión complementaria sobre la longevidad, y abordaron el envejecimiento desde la perspectiva de la piel y de la mente.
El ciclo “Marzo, Salud y Mujer” se ha consolidado como una cita anual. Su celebración coincide con el Día Internacional de la Mujer y busca analizar la salud desde distintas perspectivas. También pretende visibilizar el papel de las profesionales farmacéuticas»
Hábitos de vida y epigenética: la clave del envejecimiento saludable
Bajo el título “Envejecimiento saludable y epigenética”, la charla analizó los últimos avances científicos en este ámbito. Las ponentes insistieron en la importancia de los hábitos de vida como factores determinantes en el proceso de envejecimiento.
Ana Molina explicó que los hábitos influyen más que los propios genes. Señaló que aspectos como la exposición solar o la contaminación tienen un impacto directo en la piel y en la salud general. Además, animó a incorporar ejercicio físico de fuerza en la rutina diaria. Este tipo de actividad mejora la calidad de la piel, reduce las arrugas y aumenta su grosor.
La dermatóloga defendió un enfoque preventivo. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y descansar adecuadamente permite modular la expresión genética. Estos factores epigenéticos contribuyen a mejorar la salud a lo largo de la vida.
La mente también envejece: reservas cognitivas y bienestar
Rosa Molina centró su intervención en el papel del cerebro en el envejecimiento. Introdujo el concepto de “reservas cognitivas”, que define como las capacidades que permiten compensar el paso del tiempo.
Según explicó, estas reservas ayudan a mantener la regulación emocional y el bienestar. También permiten afrontar mejor situaciones de estrés. La psiquiatra destacó la importancia de cuidar la salud mental como parte esencial de un envejecimiento saludable.
Su mensaje resultó claro: el bienestar psicológico influye de forma directa en la calidad de vida. Por ello, recomendó trabajar hábitos que favorezcan la mente, como el aprendizaje continuo, las relaciones sociales y el descanso adecuado.
El papel del farmacéutico en la prevención
Durante la jornada, ambas expertas destacaron la importancia del farmacéutico como profesional sanitario cercano. Su accesibilidad permite orientar a la población en la adopción de hábitos saludables.
El farmacéutico actúa como un punto de apoyo en la prevención. Ofrece consejo, resuelve dudas y acompaña al paciente en su día a día. Este papel resulta clave para fomentar cambios de comportamiento que mejoren la calidad de vida.
La sesión estuvo presentada por la concejala de Política Social, Familia, Discapacidad y Mayores, Amparo Arrabal; la vicepresidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada, María Isabel Porres; y la decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada, María Eugenia García Rubiño.
Un ciclo consolidado en la salud de la mujer
María Isabel Porres destacó el valor de este tipo de iniciativas. Señaló que permiten acercar el conocimiento científico tanto a los profesionales sanitarios como a la sociedad. Además, subrayó que la farmacia desempeña un papel fundamental en la promoción de la salud.
El ciclo “Marzo, Salud y Mujer” se ha consolidado como una cita anual. Su celebración coincide con el Día Internacional de la Mujer y busca analizar la salud desde distintas perspectivas. También pretende visibilizar el papel de las profesionales farmacéuticas.
Este programa forma parte del compromiso del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada con la divulgación científica. Su objetivo consiste en mejorar la salud de la población, con especial atención a las necesidades específicas de la mujer.
