La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha publicado su informe correspondiente a 2024 en el que se recoge la actividad normativa de la AESAN, con su participación en cerca de 100 normas nacionales y comunitarias relacionadas con seguridad alimentaria y nutrición. Entre ellas destacan la regulación sobre reutilización del agua en la industria alimentaria, Listeria monocytogenes, monacolina K y la no renovación de aromas de humo, así como medidas en tramitación sobre alimentación saludable en centros educativos y publicidad dirigida a menores.
La AESAN participó en la elaboración de 100 normas nacionales y comunitarias en seguridad alimentaria y nutrición»
En cuanto a la red de alerta alimentaria, el informe destaca que las notificaciones aumentaron cerca de un 10 % en 2024. El Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria sitúa el cumplimiento normativo en el 77,5 %, con unos 7.000 profesionales implicados. Asimismo, la AESAN mantiene su compromiso con la comunicación en seguridad alimentaria y la prevención de la obesidad infantil, y destaca en su informe la reducción del exceso de peso infantil reflejada en el Estudio ALADINO 2023 así como el impulso de campañas de promoción de hábitos saludables.
Centro Nacional de Alimentación (CNA)
La publicación de este informe AESAN 2024 hace hincapié en la celebración del 50.º aniversario del Centro Nacional de Alimentación (CNA). Centro fundado en 1974 e integrado en la AESAN desde 2002, consolidándose como una de las principales infraestructura analítica del país en materia de seguridad alimentaria y como uno de los pilares fundamentales del sistema oficial de control de alimentos.

Desde sus primeros años, el CNA ha desempeñado un papel esencial en el control de productos alimentarios y en la gestión de crisis de gran impacto sanitario y social, como el síndrome tóxico del aceite de colza o el vertido del Prestige. Con el paso del tiempo, su ámbito de actuación se ha ampliado hasta cubrir prácticamente todos los riesgos químicos y biológicos asociados a los alimentos, lo que le permite ejercer como laboratorio nacional de referencia en numerosas áreas clave de la seguridad alimentaria.
La evolución del CNA también se refleja en su función coordinadora. De ser inicialmente el único laboratorio de control de alimentos, ha pasado a liderar una red de más de 100 laboratorios autonómicos y municipales, a los que presta apoyo científico, técnico y formativo. Además, actúa como enlace entre los laboratorios europeos de referencia y el sistema nacional, garantizando la armonización de métodos analíticos, la fiabilidad de los resultados y, en última instancia, la protección de la salud pública.
