La Declaración de Asturias. Farmacia 2035, presentada en rueda de prensa durante el 24 Congreso Nacional Farmacéutico, es una hoja de ruta para la próxima década, que plantea diez ámbitos prioritarios para ampliar la contribución de la Farmacia al sistema sanitario y mejorar la salud de la población.
El documento apuesta por reforzar el papel de la profesión en la prevención, la asistencia, la innovación y la respuesta ante nuevas necesidades sanitarias.

El texto identifica diez ámbitos prioritarios en los que la profesión farmacéutica, con el impulso de las Administraciones, puede desplegar todo su potencial y reforzar la capacidad preventiva, asistencial, innovadora y de respuesta del sistema sanitario»
De las experiencias locales a todo el Sistema Nacional de Salud
El presidente del Consejo General, Jesús Aguilar, ha defendido que esta estrategia no parte de cero. “En la última década hemos avanzado hacia una Farmacia más asistencial, social y digital, y hoy existen en muchas comunidades experiencias de éxito que demuestran todo lo que podemos aportar”, ha apuntado Aguilar.
En España existen ya más de 200 iniciativas de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales, según los datos del mapa de servicios cuya actualización se presentó en el 24 Congreso Nacional Farmacéutico.
La Declaración de Asturias plantea ahora un paso más: extender estas experiencias y aumentar la capacidad de actuación de la Farmacia dentro del Sistema Nacional de Salud, en colaboración con las Administraciones.
En la última década hemos avanzado hacia una Farmacia más asistencial, social y digital, y hoy existen en muchas comunidades experiencias de éxito que demuestran todo lo que podemos aportar”
Jesús Aguilar, presidente del Consejo General
Atención domiciliaria y servicios asistenciales
Uno de los primeros objetivos pasa por desarrollar la atención farmacéutica domiciliaria para pacientes vulnerables y dependientes desde las farmacias de proximidad. La propuesta incide en reforzar la seguridad en la dispensación de medicamentos y mejorar el acceso de estos pacientes a la atención farmacéutica.
La hoja de ruta también reclama la regulación e incorporación de los servicios farmacéuticos asistenciales a la cartera común del Sistema Nacional de Salud.
El objetivo es facilitar su concertación en las comunidades autónomas y permitir que los ciudadanos de todo el país puedan acceder a servicios como los sistemas personalizados de dosificación o determinados cribados.

La hoja de ruta reclama la regulación e incorporación de los servicios farmacéuticos asistenciales a la cartera común del Sistema Nacional de Salud»
Otro de los ámbitos prioritarios es la Salud Pública. La profesión farmacéutica considera necesaria su integración en las Redes de Vigilancia Epidemiológica y Salud Pública, así como una mayor participación en cribados, programas de cesación tabáquica, campañas de vacunación y educación sanitaria.
Más acceso a los medicamentos y conexión con el sistema sanitario
En materia de acceso a los tratamientos, la Declaración de Asturias plantea revisar las reservas singulares que limitan la dispensación de determinados medicamentos innovadores a través de la farmacia comunitaria. Según el documento, estas restricciones obligan a algunos pacientes a desplazarse al ámbito hospitalario sin una justificación clínica o de seguridad.
La digitalización constituye otro de los ejes de la propuesta. El objetivo es avanzar desde la actual interoperabilidad de la receta electrónica hacia una conexión real entre la farmacia comunitaria y el resto del sistema sanitario. Para ello, se plantea incorporar módulos de comunicación entre el farmacéutico y el médico prescriptor, además del acceso al historial farmacoterapéutico.
Este proceso, según la declaración, debería completarse con la incorporación de la Farmacia al Espacio Europeo de Datos Sanitarios. La información generada en torno a la dispensación, la farmacovigilancia o la adherencia podría así convertirse en datos útiles para la toma de decisiones en salud.
Inteligencia artificial, nuevas competencias y emergencias
La hoja de ruta también pone el foco en los retos que plantea la transformación tecnológica. La Declaración de Asturias reclama actualizar el marco deontológico y establecer garantías de supervisión profesional para el uso de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario.
A esta cuestión se suma la necesidad de actualizar las competencias de los farmacéuticos en sus distintos ámbitos de actuación para responder a las nuevas necesidades sanitarias. El documento también propone crear nuevas especialidades profesionales, especialmente en el campo de la Salud Pública.
Por último, la profesión farmacéutica considera necesario incorporar las farmacias a los planes públicos de preparación y respuesta ante emergencias. La Declaración recuerda, además, la importancia de contar con un marco legislativo que permita garantizar la sostenibilidad del actual modelo de farmacia como vía de acceso a los medicamentos.
El documento sitúa así la próxima década ante un escenario marcado por retos como la inteligencia artificial, los problemas de suministro de medicamentos, la escasez de profesionales y el aumento de las situaciones de emergencia. Ante ellos, la profesión farmacéutica plantea ampliar su capacidad de respuesta y su papel dentro del Sistema Nacional de Salud.
