El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), a través de la Vocalía Nacional de Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica, ha publicado una nueva infografía dirigida a la población general para mejorar el conocimiento sobre la presbicia, una condición visual asociada al envejecimiento ocular que afecta a millones de personas.
El material, elaborado con la colaboración de Farmamoda, reúne información sobre qué es la presbicia, cuáles son sus síntomas más frecuentes, los principales mitos que la rodean y los consejos que pueden ofrecer los farmacéuticos comunitarios para favorecer una adecuada salud visual.
La iniciativa, impulsada por la Vocalía Nacional de Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica con la colaboración de Farmamoda, ofrece información práctica y recomendaciones desde la farmacia comunitaria»
Una condición natural asociada a la edad
La presbicia, conocida popularmente como “vista cansada”, consiste en una pérdida progresiva de la capacidad de enfocar correctamente los objetos cercanos. Aunque muchas personas la consideran una enfermedad, los expertos recuerdan que se trata de un proceso fisiológico relacionado con el envejecimiento natural del ojo.
La infografía explica que suele comenzar entre los 40 y los 45 años, cuando el cristalino pierde elasticidad de forma gradual. Como consecuencia, aparecen dificultades para realizar tareas cotidianas como leer, consultar el teléfono móvil, coser o trabajar con documentos impresos.
Además, destaca que la presbicia es una condición universal, ya que afecta a todas las personas con el paso del tiempo, aunque la edad de aparición y la intensidad de los síntomas pueden variar según factores genéticos y determinadas características visuales previas.
Los bulos más extendidos sobre la presbicia
Uno de los objetivos principales de la iniciativa es combatir la desinformación. Entre los mitos más frecuentes figura la creencia de que la presbicia solo afecta a personas mayores. Sin embargo, los especialistas señalan que puede manifestarse a partir de los 40 años e incluso antes en algunos casos.
La infografía también desmiente la idea de que los ejercicios visuales pueden curarla. Según recoge el documento, no existe evidencia científica suficiente que demuestre que técnicas difundidas en redes sociales, como cambios continuos de enfoque o movimientos específicos de los ojos, reviertan o retrasen la evolución de la presbicia.
Asimismo, rechaza otros mensajes erróneos, como que las gafas para visión próxima vuelven “vago” al ojo, que el uso intensivo de pantallas provoca presbicia o que determinados remedios naturales pueden corregirla. También recuerda que retrasar el uso de gafas adecuadas solo genera molestias innecesarias y puede afectar a la calidad de vida.
Síntomas que deben llamar la atención
El material informativo identifica varios signos característicos de la presbicia. Entre ellos destacan la visión borrosa en distancias cortas, la necesidad de una iluminación más intensa para leer, la tendencia a alejar los textos para enfocarlos correctamente y la dificultad para cambiar la visión de lejos a cerca.
Otros síntomas habituales son la fatiga ocular tras actividades de lectura o el uso de dispositivos digitales y la aparición de dolores de cabeza al final del día.
Desde la Vocalía Nacional de Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica se recuerda la importancia de prestar atención a estas señales y solicitar una revisión visual cuando interfieran en las actividades habituales.
Consejos desde la farmacia comunitaria
La infografía incorpora una serie de recomendaciones prácticas para favorecer el confort visual. Entre ellas figuran utilizar una iluminación adecuada durante la lectura, ajustar el tamaño de letra en dispositivos electrónicos y mantener una distancia de lectura de entre 35 y 40 centímetros.
También aconseja aplicar la regla 20-20-20, que consiste en realizar una pausa de 20 segundos cada 20 minutos y dirigir la mirada a una distancia aproximada de seis metros. Además, recuerda la importancia de parpadear con frecuencia durante el uso de pantallas y de realizar revisiones visuales periódicas.
Detección sencilla y múltiples opciones de corrección
El documento subraya que la presbicia no puede prevenirse, aunque sí puede detectarse de forma sencilla mediante una revisión visual básica. También destaca que existen diferentes alternativas para corregirla, adaptadas a las necesidades de cada persona.
Entre las opciones disponibles se encuentran las gafas de lectura, las lentes progresivas, las lentes de contacto multifocales y diversos procedimientos quirúrgicos.
Los farmacéuticos recomiendan acudir a una revisión visual cuando aparezcan dificultades para leer, fatiga visual frecuente, dolores de cabeza repetidos o una necesidad creciente de alejar los objetos para enfocar. También aconsejan consultar si han transcurrido más de dos años desde la última revisión visual.
