Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla organizó una mesa de debate bajo el título “Mujer y Farmacia: un papel clave en la sociedad”. El encuentro reunió a representantes de los ámbitos sanitario, social, institucional y de la comunicación, con el objetivo de analizar el papel de la mujer farmacéutica y su contribución al bienestar de la sociedad.
La iniciativa puso el foco en la dimensión social de la farmacia comunitaria y en el protagonismo de las mujeres dentro de una profesión altamente feminizada. En España, más del 70 % de los farmacéuticos colegiados son mujeres, lo que evidencia su peso en el sistema sanitario y su influencia directa en la atención a la ciudadanía.
El encuentro “Mujer y Farmacia: un papel clave en la sociedad” reunió a representantes de los ámbitos sanitario, social, institucional y de la comunicación, con el objetivo de analizar el papel de la mujer farmacéutica y su contribución al bienestar»
La mesa contó con la participación de Mercedes Soriano, responsable del Instituto Andaluz de la Mujer en Sevilla; Rosalía García, farmacéutica comunitaria y secretaria del Colegio; Soledad Campos, presidenta de la Asociación de Personas con Diabetes de Sevilla (ANADIS); Paqui Borrero, inspectora jefa de la Policía Local de Almonte; y Cristina Valdivieso, periodista especializada en salud. Macarena Pérez, vicepresidenta del Colegio de farmacéuticos de Sevilla moderó el acto.
Cercanía y la sensibilidad social
Durante el debate, las participantes coincidieron en destacar la cercanía y la sensibilidad social que definen a la farmacia comunitaria. Subrayaron, además, el vínculo estrecho entre el ejercicio profesional de muchas farmacéuticas y el acompañamiento constante a los pacientes, un rasgo que refuerza el valor humano de esta profesión.
Mercedes Soriano señaló que las mujeres pueden destacar en todos los ámbitos, aunque en la farmacia comunitaria lo hacen de manera especial gracias a la relación directa con la ciudadanía. También advirtió sobre la persistencia de estereotipos y barreras que dificultan el acceso femenino a puestos de liderazgo. En su opinión, resulta imprescindible impulsar medidas que favorezcan la visibilidad del talento femenino en el ámbito científico y sanitario.
Las participantes coincidieron en destacar la cercanía y la sensibilidad social que definen a la farmacia comunitaria y subrayaron el vínculo estrecho entre el ejercicio profesional de las farmacéuticas y el acompañamiento constante a los pacientes»
Por su parte, Soledad Campos puso en valor el papel de las farmacéuticas en la vida cotidiana de los pacientes, sobre todo en aquellos que conviven con enfermedades crónicas. Destacó que, en numerosas ocasiones, su labor supera el ámbito estrictamente sanitario y se convierte en un apoyo cercano, casi familiar, que aporta confianza y seguridad.
Diversidad de funciones sociales
Desde la perspectiva de la comunicación, Cristina Valdivieso destacó que la percepción social reconoce la disponibilidad, la cercanía y la protección que ofrecen las farmacéuticas. No obstante, señaló que aún existe un amplio desconocimiento sobre la diversidad de funciones sociales que desempeñan en su entorno.
En la misma línea, Paqui Borrero resaltó la importancia de la farmacia como agente social en barrios y municipios. Subrayó su papel en la detección precoz de situaciones de vulnerabilidad, así como en la promoción de la prevención y la salud comunitaria.
Rosalía García incidió en la relevancia de la farmacia rural y de barrio como referentes sanitarios y sociales. Asimismo, puso sobre la mesa la falta de visibilidad de la mujer dentro de la propia profesión, a pesar de que constituye la mayoría del colectivo farmacéutico.
Durante el encuentro, también se destacó la capilaridad de la red farmacéutica sevillana, compuesta por 872 farmacias. Esta estructura representa uno de los recursos sanitarios más cercanos y accesibles para la población, lo que refuerza su papel estratégico en el sistema de salud.
Macarena Pérez cerró la mesa con una reflexión compartida: más allá de la dispensación de medicamentos, la farmacia comunitaria actúa como un espacio de escucha, confianza, prevención y acompañamiento. En este contexto, la mujer farmacéutica desempeña un papel esencial como referente sanitario y social en su entorno.
Con iniciativas de este tipo, el Colegio busca visibilizar el impacto social de la farmacia comunitaria y reconocer la labor de las mujeres farmacéuticas. Su contribución resulta clave para construir una sociedad más saludable, cercana y cohesionada.
