Videoconsejo impartido por el farmacéutico Saul Gómez, elaborado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y producido por Medicina TV.
La clortalidona es un diurético del grupo de las tiazidas que actúa inhibiendo la reabsorción de sodio y cloro en el túbulo renal distal, lo que favorece la eliminación de agua a través de la orina.
Además, promueve la eliminación de potasio y magnesio por la orina, mientras que aumenta la reabsorción de calcio.
Debido a este mecanismo, la clortalidona se utiliza para tratar la hipertensión arterial, el edema, la diabetes insípida la ascitis asociada a la cirrosis hepática.
En ocasiones, se combina con atenolol, un fármaco betabloqueante, para aumentar el efecto antihipertensivo en pacientes cuya presión arterial no está suficientemente controlada con atenolol o clortalidona solos.
También está disponible en combinación con otro diurético, la espironolactona, que potencia el efecto diurético pero contrarresta la pérdida urinaria de potasio y magnesio.
Todos los medicamentos que contienen clortalidona están sujetos a prescripción médica, por lo que solo se dispensan en las farmacias con receta.
Los medicamentos con clortalidona están disponibles en comprimidos orales, con una dosis recomendada de entre 25 y 100 mg al día, dependiendo de la indicación y de la situación clínica del paciente.
Por ejemplo, en el tratamiento combinado con espironolactona, en ocasiones como dosis de mantenimiento es suficiente un comprimido con 50 mg de clortalidona y 50 mg de espironolactona en días alternos, o incluso dos comprimidos a la semana.
Como consecuencia de sus efectos, la clortalidona está contraindicada en pacientes con alteraciones como hiponatremia, que es una baja concentración sanguínea de sodio, hipopotasemia o hipercalcemia.
Cuando se administra con espironolactona, está contraindicada en pacientes con hiperpotasemia.
Es importante que tu médico conozca cualquier otro tratamiento que tomes, incluyendo medicamentos y productos sin receta, porque pueden existir interacciones que potencien o disminuyan los efectos tanto de la clortalidona como de otros tratamientos.
La clortalidona está contraindicada durante el embarazo y la lactancia.
Por lo general, el tratamiento con clortalidona se tolera bien, con escasos efectos adversos.
Entre los más frecuentes están la hipopotasemia, el aumento de ácido úrico y el aumento de triglicéridos y colesterol, sobre todo cuando se utiliza en dosis elevadas.
Debido a su mecanismo, la clortalidona puede producir hipotensión, un efecto que se agrava, por ejemplo, al consumir alcohol.
Y recuerda, pregunta siempre a tu farmacéutico de confianza. Te informaremos sobre cómo debes tomar clortalidona y sobre cualquier otra duda que tengas.
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