Nº490
El estudio aborda una paradoja bien conocida del virus respiratorio sincitial (VRS) en personas mayores: aunque casi todos los adultos de más de 60 años tienen anticuerpos frente al virus, siguen siendo especialmente vulnerables a las formas graves de la infección. Los autores explican por qué la inmunidad adquirida tras múltiples infecciones a lo largo de la vida no es suficiente para proteger a este grupo de edad.
Por una parte, con la edad, el pulmón pierde capacidad defensiva: el aclaramiento mucociliar es menos eficaz, la tos protege peor y la reserva respiratoria disminuye. A esto se suma la alta frecuencia de enfermedades crónicas de base como EPOC, insufic