Nº491
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la salud sexual como un estado de bienestar físico, emocional y social en relación con la sexualidad, que no se restringe, aunque incluye, a la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.
Teniendo en cuenta esta definición, la salud sexual implica la capacidad de los individuos de comprender los beneficios, riesgos y responsabilidades de un comportamiento sexual; así como la información sobre la prevención, tratamiento y consecuencias de determinadas enfermedades y otros resultados adversos.
Las últimas tres décadas han traído cambios dramáticos en el entendimiento de la sexualidad humana y