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Tecovirimat no mejora la evolución clínica de la viruela del mono

Publicado en Nº492 Nº492

La viruela del mono, también conocida como mpox, es una enfermedad vírica emergente causada por un virus del género Orthopoxvirus, con manifestaciones clínicas que incluyen fiebre, linfadenopatía y lesiones cutáneas características y contagiosas –erupción que suele comenzar en la cara y tiende a extenderse al resto del cuerpo–. Aunque la mayoría de los casos son autolimitados, en determinados grupos de la población, como niños o personas inmunodeprimidas, pueden desarrollar formas graves. La falta de tratamientos antivirales específicos ha llevado a la reutilización de fármacos desarrollados frente a otros virus del mismo género, como tecovirimat, inicialmente aprobado para la viruela humana. Este fármaco actúa inhibiendo la propagación de la viruela mediante el bloqueo de proteínas necesarias para la liberación de partículas virales.

Un ensayo clínico reciente publicado en New England Journal of Medicine evaluó la eficacia de tecovirimat en pacientes con mpox. El estudio, aleatorizado y controlado con placebo, incluyó pacientes con infección confirmada y analizó como variable principal la resolución de las lesiones cutáneas y la evolución clínica.

Los resultados mostraron que tecovirimat no logró mejorar de forma significativa la evolución clínica en comparación con placebo. De los 412 participantes aleatorizados (275 a tecovirimat y 137 a placebo), se incluyó en el análisis principal a 336 con lesiones activas. A los 29 días, la incidencia acumulada estimada de resolución clínica fue del 83 % en el grupo tratado frente al 84 % en el grupo placebo, sin diferencias significativas (HR: 0,98; IC95 %: 0,74-1,31; p = 0,89).

Tampoco se observaron diferencias relevantes en variables secundarias clave, como la cicatrización completa de las lesiones (HR: 0,97; IC95 %: 0,75-1,26), la reducción del dolor en pacientes con dolor intenso (diferencia de 0,1 puntos; IC95 %: -0,8 a 1,0) o la eliminación del ADN viral. En cuanto a la seguridad, la incidencia de eventos adversos de grado 3 o superior fue similar en ambos grupos (4 % con tecovirimat frente a 3 % con placebo), lo que confirma un perfil de tolerabilidad favorable pero sin un beneficio clínico evidente.

Algunos análisis exploratorios sugieren un posible beneficio en subgrupos específicos, como pacientes con enfermedad más grave o cuando el tratamiento se instaura de forma precoz, aunque estos resultados no son concluyentes y requieren confirmación en estudios adicionales.

Este estudio representa un avance en el abordaje de la viruela del mono, al demostrar que tecovirimat, pese a su eficacia en modelos preclínicos, no mejora de forma significativa la evolución clínica en humanos. Los resultados subrayan la importancia del papel de los ensayos clínicos controlados para validar tratamientos con datos prometedores a nivel preclínico y evitar su uso generalizado sin datos sólidos de eficacia.

Bibliografía

    • Zucker J, Fischer WA 2nd, Zheng L et al. Tecovirimat for the Treatment of Mpox. N Engl J Med. 2026; 394(9): 884-95. DOI: 10.1056/NEJMoa2506495.

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