
El nuevo texto del Proyecto de Ley de Medicamentos incorpora avances importantes muchos de ellos alineados con las más de 200 alegaciones presentadas por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
Para Manuel Ángel Galván, contador del Consejo General, que intervino ayer en el 25 Encuentro de la Industria Farmacéutica, organizado por Farmaindustria y que se clausura hoy en Santander, la norma supone una clara apuesta por la labor asistencial del farmacéutico, pues contempla su incorporación a los Consejos de Coordinación Farmacoterapéutica y el seguimiento de medicamentos de primera prescripción.
Sin embargo, esta apuesta podría haber sido más decisiva si no se hubiera perdido la oportunidad de desarrollar un marco regulatorio básico para los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales, como apuntó Galván.
Asimismo, considera que la norma todavía precisa incorporar mejoras relevantes en su periplo parlamentario. Una de ellas hace referencia al sistema de precios dinámicos, que sigue generando incertidumbres. Y es que, además de revestir una gran complejidad, como ya se recogió en el dictamen del Consejo de Estado, Galván afirmó que “el modelo de precios puede dar lugar a diferencias económicas entre pacientes con las mismas necesidades clínicas, favorecer la aparición de copagos inevitables y comprometer uno de los principios esenciales del Sistema Nacional de Salud (SNS): la equidad en el acceso a los medicamentos”.
Y no solo eso. Subrayó que “la coexistencia de múltiples precios puede afectar a la continuidad de los tratamientos, provocar problemas de adherencia, generar tensiones en el suministro y dificultar la sostenibilidad de numerosas farmacias comunitarias”.
También mencionó que el Proyecto de Ley de Medicamentos traslada al paciente la responsabilidad de elegir el medicamento concreto dentro de una agrupación homogénea. “La elección del medicamento es una decisión técnica con implicaciones clínicas que debe realizarse con el acompañamiento de los profesionales sanitarios competentes y en condiciones de equidad para todos los pacientes del SNS”, recordó.
Otro aspecto preocupante es el de las reservas singulares, que se ve agravado por el actual texto al limitar el acceso a medicamentos a través de la farmacia sin una justificación clínica. Según Galván, “esto obliga a los pacientes a desplazamientos innecesarios al hospital, únicamente por razones organizativas o económicas y no por criterios clínicos”.
Por ello, hizo hincapié en la necesidad de aprovechar la capacidad asistencial y la accesibilidad de la red de farmacias comunitarias para acercar los tratamientos a los ciudadanos y eliminar barreras innecesarias.
Financiación y fijación de precios
En el encuentro, Galván participó en la mesa “La industria farmacéutica y el medicamento ante los nuevos retos legislativos”, junto a otros ponentes como Cristina Avendaño, presidenta de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (FACME); Tomás Castillo. vicepresidente 1º de la Plataforma de Organización de Pacientes, y Jacobo Fernández, secretario general técnico del Ministerio de Sanidad.
Además del Proyecto de Ley de Medicamentos, en la mesa, presentada por Ana Bosch, directora jurídica de Farmaindustria, también se habló del Proyecto de Real Decreto de financiación y fijación de precios de los medicamentos, de la que el contador del Consejo General dijo que es una importante norma que busca dotar a esta materia de un marco regulatorio más completo y sistemático.