MADRID, 24 de noviembre de 2004.- En relación con el Plan Estratégico de Política Farmacéutica presentado ayer por el Ministerio de Sanidad y Consumo, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, en una primera valoración del mismo, considera que no se reconoce la labor que han realizado los farmacéuticos en la promoción e implantación de los genéricos, ya que se adopta una medida de reducción del margen de estos medicamentos de 5,1 puntos.

El farmacéutico ha apostado siempre por los medicamentos genéricos, como medida estructural de control del gasto, a pesar de que el beneficio de éstos es un 13,1% inferior al de los medicamentos marca. Prueba de ello ha sido el desarrollo de campañas, dirigidas tanto a los profesionales como a la sociedad, con el único objetivo de generar confianza hacia estos medicamentos e impulsarlos.

El Consejo General considera imprescindible incentivar la prescripción por principio activo, arbitrando las medidas oportunas con las Comunidades Autónomas, puesto que así se evitará la ineficiencia del insostenible stock de medicamentos exactamente iguales en las farmacias, dado el elevado volumen de medicamentos registrados, con tendencia a aumentar. A modo de ejemplo, en la actualidad existen para 10 principios activos un total de 1.490 formatos.

También es importante destacar que el plan contempla otras medidas que, aunque están orientadas directamente a otros sectores, afectan económicamente a la oficina de farmacia, al ser ésta el último eslabón de la cadena del medicamento, por lo que incide en la sostenibilidad de la calidad del servicio ofrecido por la farmacia.  

El Consejo General va a proseguir las conversiones con el Ministerio de Sanidad al objeto de que la actualización propuesta en el momento presente del Real Decreto Ley 5/2000, se lleva a cabo en el futuro de manera automática para evitar el progresivo deterioro del margen profesional.

No obstante lo anterior, el Consejo General considera que aquellas medidas de tipo profesional, previstas en el plan y pendientes de su desarrollo, pueden ser eficaces para lograr el objetivo de la mejora de la calidad y la eficiencia de la prestación farmacéutica, - nuevas tecnologías, atención farmacéutica, educación sanitaria, etc.- siempre que se cuente con la participación y el consenso del sector, y que se de la suficiente estabilidad económica al mismo.